Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 9 febrero 2012

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
SUSTO
Un mal golpe
Una familia de Etxebarri vive el susto de su vida al perforar los cristales de su coche de lado a lado una pelota de golf cerca del campo de Artxanda

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Un mal golpe estuvo a punto de arruinar la Primera Comunión de Haizea Calzada. El pasado tres de junio, después de una «coqueta» ceremonia en la parroquia de Etxebarri, esta niña de 9 años se montó en el coche de sus padres y se dirigieron hacia un restaurante de Artxanda. Allí les esperaba el resto de sus familiares para terminar con un gran banquete la celebración que habían empezado horas antes. Pero, de pronto, cuando ya se encontraban a pocos metros de su destino, el estallido de los cristales del coche sobresaltó a los cuatro ocupantes del vehículo. Se trataba de una pelota de golf que entró por la ventana del conductor, ligeramente bajada en ese momento, para luego atravesar el interior del turismo hasta perforar la ventanilla trasera del lado contrario sin que, «de forma milagrosa», ninguno de los ocupantes sufriera daños personales.

«Confundido y aturdido» por el impacto, Antxon Calzada, el padre de la niña, detuvo el coche junto al arcén para intentar aclarar qué es lo que había ocurrido. Al bajar se encontró dos cosas: un «importante agujero» en una de las lunas traseras de su automóvil familiar y a «un hombre de unos 50 años» que, a unos 40 metros de distancia, corría hacia ellos gritando y agitando los brazos. «Podía haber matado a alguien. Pero no se interesó en ningún momento por nosotros o por lo que había podido ocasionar. Lo único que hacía era gritar y repetir que él había pagado cinco millones de pesetas para jugar al golf, no para ver pasar coches», recuerda Calzada.

El suceso ocurrió en un pequeño camino que conduce al restaurante Ormaondo, en un punto que atraviesa el hoyo nueve del campo de golf de Artxanda. «El hombre insistía en que él tenía derecho a lanzar la bola, por mucho que nosotros estuviésemos pasando por ahí en ese momento. No le importó lo que pudo habernos hecho. Sólo repetía que había pagado cinco millones y que llevaba todo el día viendo pasar coches. Yo me fui acalorando. Al ver que no entraba en razón pensé en llamar a la Ertzaintza, pero vi que mi hija estaba llorando y no quería estropear la fiesta. Así que nos marchamos a comer, pero del enfado que tenía encima reventé una rueda al aparcar en el restaurante», explica.

La cosa no quedó ahí. Al día siguiente, Calzada subió hasta el club de golf para pedir que le indemnizasen por los desperfectos que había ocasionado el pelotazo. «Me dijeron que no me preocupara. Me tomaron los datos y me aseguraron que me llamarían. Pero no lo hicieron».

«Esperando disculpas»

Desde entonces sigue «esperando una disculpa» por parte del club de golf. «Pero en lugar de eso, el pasado 25 de junio recibí una carta de unos abogados en representación de la sociedad deportiva en la que me venían a decir que no era responsabilidad suya, que no me iban a pagar nada porque el accidente no había tenido lugar dentro de sus instalaciones. Nos sentimos ultrajados», reconoce.

EL CORREO se puso ayer en contacto con responsables del club de golf de Artxanda para conocer su versión de los hechos. Las fuentes consultadas no supieron aclarar si existe algún tipo de acuerdo que permita el paso de vehículos hacia el restaurante a través del camino situado en el campo de golf. Tampoco supieron precisar si la titularidad de esa carretera corresponde a la sociedad deportiva. No obstante, fueron rotundos al asegurar que se han pedido «mil disculpas» a la familia de Haizea y, sobre todo, subrayaron que lo daños que un jugador pueda causar dentro del campo -al que sólo se puede acceder estando federado- son responsabilidad exclusiva del seguro del propio golfista. «Tendría que saber a quién pedir responsabilidades», recalcan.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Te ofrecemos todos los eventos de cada día: teatro, conciertos, exposiciones...
Vocento
SarenetRSS