Todo porque la orografía no acompaña. Sólo para el tramo entre Castrejana y Arbuio, de 4,4 kilómetros, ha sido necesario mover dos millones de metros cúbicos de tierra. Algo que se ha conseguido, en su mayor parte, gracias a los explosivos. Fruto de estos trabajos se produjeron diversos incidentes entre 2005 y 2006 que obligaron a cortar la carretera de Alonsotegi en dos ocasiones e interrumpieron durante horas el servicio de Feve.
El último tramo de la autovía, responsable de unir Arbuio con Sodupe, también sufrió un incidente en abril. Fue cuando ocho trabajadores resultaron heridos con los explosivos sobrantes de la excavación de un túnel, a la altura de Zaramillo.










