
Auténtico 'rompepiernas', esta durísima prueba se celebra cada cuatro años desde 1931 y discurre sobre un terreno muy quebrado en el que los participantes deben salvar 365 repechos, uno cada tres mil metros. En esta edición, los primeros cicloturistas tomaron la salida el pasado lunes, y el control se cerrará mañana.
Según la información recogida de la página web oficial de la prueba, Ibarretxe lleva el dorsal 4.030. Minutos antes de las dos y media de la tarde de ayer alcanzó las calles de Brest, en el extremo occidental de la Bretaña, para emprender el regreso a la capital francesa. A las siete y diez, el lehendakari pasó por Carhaix, donde estaba situado el octavo punto de control de los quince que completan la carrera.
Antes de formalizar su inscripción, todos los cicloturistas deben acreditar su buena forma física y su resistencia psicológica ante un desafío de semejante magnitud. Por ello, el Audax Club Parisien, responsable de la organización, obliga a participar previamente en los 'Brevet Randonneurs Mondiaux', marchas obligatorias de 200, 300, 400 y 600 kilómetros, más una voluntaria de 1.000. En 2003 tomaron la salida 4.069 ciclistas procedentes de veinticuatro países, de los que lograron acabar 3.457.
En esta edición, la exigente cita cicloturista se desarrolla en condiciones de especial dureza, por el intenso frío y las lluvias que se registran en el norte de Francia. Los participantes cubren parte del recorrido de noche, por lo que, antes de tomar la salida, deben pasar un control para asegurar el correcto funcionamiento de las luces fijas delantera y trasera de la bicicleta. Asimismo, es obligatorio el uso del chaleco reflectante desde el anochecer y en condiciones de mala visibilidad.
31 de agosto
Una vez concluida esta aventura, el lehendakari dispondrá del tiempo justo para recuperarse antes del próximo lunes, fecha en la que el Euzkadi buru batzar celebrará, en San Sebastián, su primera reunión tras las vacaciones.
Por el momento, no se ha programado ninguna comparecencia pública de Ibarretxe hasta el viernes 31 de agosto, tras el primer consejo de Gobierno posterior al periodo estival que, como es habitual, tendrá lugar en el palacio Miramar de la capital guipuzcoana. La participación del jefe del Ejecutivo vasco en la París-Brest-París ha impedido que este año realice la informal comparecencia ante los periodistas que tradicionalmente lleva a cabo durante la Aste Nagusia bilbaína.






