
El ciclón tocó tierra después del mediodía a la altura de Tecolutla, y lo hizo como ciclón de categoría dos en la escala Saffir-Simpson, cuyo máximo nivel es el cinco. Esto provocó grandes desperfectos en edificios y la caída de árboles en la vía pública, aunque las autoridades locales se felicitaron de que no hubiera informaciones sobre fallecidos o heridos. Desde que comenzara su actividad, el huracán ha acabado con la vida de veinte personas en el Caribe.
Además de Veracruz, la fuerza recobrada por 'Dean' provocó el temor también en una decena de estados del centro y norte mexicano. Allí, sus responsables políticos activaron todas las alarmas, sobre todo en las áreas costeras y en las montañosas próximas a los cauces de los ríos. En ellas se espera que el meteoro descargue copiosas lluvias, capaces de provocar inundaciones, desbordamientos y desprendimientos de tierra.
4.000 soldados
Por su parte, el Gobierno central mantuvo los avisos de fuertes tormentas a lo largo del golfo de México hasta la frontera con Estados Unidos. Y, además, ha movilizado 4.000 soldados en la zona para ayudar a la población que pueda verse afectada por el huracán. El peligro se centra a partir de ahora en la mar. Los meteorólogos han anunciado que los últimos coletazos del 'Dean' provocarán olas de entre 1,5 y 2,5 metros de altura en la zona.
Todo ello ha provocado, a su vez, la preocupación del monopolio estatal Petróleos Mexicanos. La entidad se ha puesto en alerta en Coatzacoalcos y en los estados de Veracruz, Nuevo León y Tamaulipas, donde concentra algunas importantes instalaciones, para enfrentarse un fenómeno que le ha obligado a cerrar 439 pozos, a retrasar su producción y exportación, y a evacuar a unos 18.200 trabajadores.
La empresa no tiene aún fecha para la normalización de su actividad y va a dejar de producir unos 2,6 millones de barriles al haber quedado sin actividad la zona de Cantarel, su principal área de extracción de crudo y gas natural. Por su parte, en Veracruz, son cerca de 50.000 las personas que han sido desalojadas de viviendas localizadas en áreas peligrosas.
Visita de Calderón
El martes el presidente de México, Felipe Calderón, canceló una gira por Canadá para visitar a los afectados por el 'Dean' en Chetumal, Quintan Roo. Acudió, además, acompañado de media docena de ministros para hacer un recuento pormenorizado de los daños causados por el ciclón.
Unas consecuencias que Calderón esperaba que fueran más importantes. «Afortunadamente, por lo que se percibe en las primeras informaciones, son menores a lo que se estimó», indicó durante su paseo por Chetumal. El mandatario no ahorró elogios «a la oportuna tarea que se desarrolló» antes de que el 'Dean' tocara tierra, tanto por parte del Ejército como por los Ministerios del Gobierno, y por las autoridades estatales y municipales, que se ocuparon codo con codo de esos trabajos previos.
«Creo que la labor preventiva, la comunicación con la población civil y las medidas adoptadas han tenido un efecto positivo sobre los impactos estimados», añadió.
Los más damnificados fueron quienes cultivan maíz, caña de azúcar, hortalizas, cacahuate, chile habanero y cítricos en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Los desperfectos ocasionados por el 'Dean' en sus cosechas posiblemente desencadenarán un alza de precios que los empobrecerán aún más.
Turistas descontentos
Durante la estancia del mandatario en la zona también comenzó la entrega de despensas de auxilio a la población. Sin embargo, el revuelo fue tal que el mismo Calderón ordenó a los residentes que se mantuvieran en sus casas tranquilos ya que la ayuda se entregaría puerta por puerta. Los ciudadanos, por su lado, reclamaron también que se les dé material para que puedan reconstruir sus casas, la mayoría de láminas.
Otros que no están satisfechos son los turistas españoles que estaban en Cancún cuando pasó el 'Dean'. A su llegada a España, muchos de ellos se quejaron de que nadie les ayudó para adelantar su vuelta. Aseguran que mientras los complejos hoteleros los ponían en zonas seguras para que no les ocurriera nada, los mayoristas de viajes les negaban la posibilidad de regresar a España antes de la fecha que habían contratado.






