
Las fuentes consultadas por este periódico indicaron que Núñez informó a los dirigentes rojiblancos que acepta irse sin llevar su caso a los tribunales a cambio de «una cifra superior a los 700.000 euros». Medios próximos al ex-delegado rojiblanco matizaron sin embargo a este periódico que la cantidad que reclama Núñez es «algo inferior a 700.000 euros».
La junta directiva se muestra sin embargo inflexible. La reacción que esperaba de Núñez es la misma que tuvieron el jefe de los servicios médicos, Sabino Padilla, y el anterior enlace entre la junta y el vestuario del primer equipo, Daniel Ruiz Bazán, quienes aceptaron una indemnización de despido en base a 45 días de trabajo por año.
Los dirigentes quieren que este caso tenga un final instructivo, que suponga la conclusión de los contratos blindados en el club y el inicio de una nueva forma de rescindirlos cuando hay un nuevo equipo de gobierno.
Frente a los cerca de 700.000 euros que reclama Núñez, la junta le ofrece cerca de 300.000 en concepto de indemnización de 45 días por cada uno de los 18 años trabajados en el club.
Núñez ha dado los primeros pasos para presentar una demanda por despido improcedente ante el Juzgado de lo Social. Según fuentes cercanas al ex-empleado del Athletic, en Ibaigane se recibió ayer una citación para un acto de conciliación que se celebrará el próximo 4 de septiembre en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). «Intentaremos llegar a un acuerdo, pero si no es así la semana que viene concretaremos los términos de nuestra demanda», explicaron las mismas fuentes.
En el club, mientras tanto, se aguarda con tranquilidad a la advertencia escrita enviada por Núñez a Macua en el sentido de que le podía demandar si descubría ante los socios compromisarios las cláusulas de su contrato. La junta no espera ningún contratiempo por este lado porque el presidente puede ampararse en el derecho a la información plena y veraz que tienen estatutariamente los compromisarios.








