El regidor replicó que lleva «nueve años» en el cargo. «Durante ocho he hecho siempre lo mismo y éste año voy a hacer lo mismo», apostilló. En las ediciones anteriores, el Consistorio vizcaíno optó por colgar durante varios minutos la bandera de la ciudad, la ikurriña, la española y la europea.
Poco antes de las declaraciones del alcalde, el portavoz municipal del PP, Antonio Basagoiti, envió a los nacionalistas el mensaje de que «si no les gusta la bandera española, pidan un cambio de ley», resaltando que «es un error» no colocar las enseñas «para no excitar a algunos». El dirigente popular advirtió de que llevará a la Junta de Gobierno local a los tribunales en caso de que no se mantenga izada la bandera, aunque admitió que es «lo último» que desearía hacer. Basagoiti matizó que no responsabilizará individualmente a Azkuna porque «es de lo mejor que hay en el PNV y de lo más moderado en el nacionalismo». Por su parte, el presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, anunció que su agrupación también tiene la intención de empezar a presentar querellas contra aquellos ayuntamientos e instituciones que no respeten la ley de banderas.
La polémica por las enseñas tuvo ayer eco en otras formaciones. Ezker Batua hizo un llamamiento para no colocar ningún pendón durante el día grande «porque la gente lo que quiere es la bandera de la paz». Respecto a la resolución del Tribunal Supremo que obliga a que todas las enseñas ondeen en los edificios públicos -un extremo que ayer recordó la Asociación Profesional de la Magistratura-, la concejala de este partido Julia Madrazo consideró que «son los partidos políticos los que saben gestionar las resoluciones judiciales, apaciguar los ánimos y buscar consensos».
Por su parte, el portavoz de Batasuna Pernando Barrena reclamó a Azkuna que cuelgue un pabellón que «una a todos los bilbaínos» y ése «no es el español, sino la ikurriña, la bandera de Vizcaya o la de Bilbao». Como todos los años, un grupo de simpatizantes de la izquierda abertzale ha convocado para el viernes a mediodía una manifestación bajo el lema 'La solución en nuestra mano', que ayer respaldó el sindicato LAB con el argumento de que el «proceso es necesario, urgente y posible».






