
Ortega no sólo es el hombre más rico de España. También ocupa una destacada posición en el ránking de los principales patrimonios del mundo. Según la revista 'Forbes', su fortuna alcanza los 17.640 millones de euros, casi tres billones de pesetas. No de extrañar que su presencia se extienda a un sinfín de empresas de diferentes sectores, así como a fondos de inversión. Canaliza gran parte de sus inversiones a través de tres sociedades: Keblar, Alazán1 y Gramela. En esta ocasión. como en anteriores, ha utilizado el patrimonio gestionado por esas firmas para modificar sus posiciones en los grandes bancos españoles.
La tendencia desinversora del presidente de Inditex en el Santander no es nueva. Tal y como público este periódico el pasado 2 de junio, el empresario gallego vendió durante el primer trimestre del año acciones de la entidad cántabra por valor de 47,1 millones a través de la sociedad Keblar, que administra un patrimonio superior a los 645 millones. Por contra, elevó entonces muy notablemente su participación en el BBVA: aumentó de 2,7 a 21,1 millones de euros la inversión en el Bilbao Vizcaya Argentaria.
Sin nuevas compras
Ahora, más de dos meses después, se ha conocido que ese movimiento no fue puntual. Los datos enviados por su otras dos sociedades de inversión a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) confirman la estrategia iniciada por Keblar. Así, Alazán Inversiones liquidó entre enero y marzo los 32,5 millones de euros que tenía en títulos del Santander. Por su parte, Gramela prácticamente ha mantenido su presencia en el banco: tan sólo la ha reducido de 6,4 a 6,1 millones.
En lo que respecta al BBVA no se han producido modificaciones. Ni Alazán ni Gramela han realizado nuevas compras en el grupo presidido por Francisco González. Hasta ahora, la apuesta de Amancio Ortega por esa entidad está vehiculizada exclusivamente a través de Keblar.
Esa sociedad de inversión también protagonizó otros cambios en su cartera en el primer trimestre. Aumentó notablemente su inversión en Acerinox -los 0,9 millones de euros iniciales se elevaron a 9,5- y entró en Iberdrola con un desembolso de 3,5 millones de euros. Mientras tanto, salió en ese periodo de Telefónica -donde acumulaba acciones por valor de 16,1 millones-, Banco Popular -2,8 millones- y ACS -1,7 millones-.






