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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Sociedad

SOCIEDAD
Donde hay flequillo hay alegría
Robert Redford ha llegado a los setenta años manteniendo su sedosa y seductora cabellera. Dicen que donde hay pelo hay alegría... Y va a ser que sí, porque Terelu Campos ha cambiado este verano al melenudo Agrelo por un calvo y se la ve más circunspecta.
19.08.07 -
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Donde hay flequillo hay alegría
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Redford, que ayer cumplió setenta veranos y por lo tanto pertenece al signo zodiacal Leo (que me ponga dos velas negras la bruja Lola si miento), tendrá el cutis apergaminado, no digo que no, pero, ¿ay, amigos!, todavía puede sacar de vez en cuando el peine del bolsillo trasero del tejano y darse un repasito al flequillo.

Y esto en un Leo como él (rey de la selva de Hollywood) resulta fundamental, porque tú a un león le rapas la melena y lo pasa peor que Sansón. Lo que ya no me atrevo a calibrar en este Robert septuagenario es la potencia de sus rugidos. Pero sólo con verle, me temo lo mejor. Tanto pelo y tan abundante vello... (Redford, aunque en rubio, es velludísimo) indican que aquí hay alegría para rato.

El otro día mantuve una especie de 'Duelo al sol' (al sol de la playa) con una buena amiga sobre un tema de ésos que a las mujeres nos quitan el sueño: quién ha envejecido mejor, si Paul Newman o Robert Redford. Mi amiga sostenía que el segundo, sin lugar a dudas; que a Newman con el paso de los años se le ha puesto cara de granjero de Kentucky.

Me fastidió tener que darle la razón, porque yo siempre he sido de Newman. En 'Dos hombres y un destino' y 'El golpe', sólo tuve ojos para él. Y, más concretamente, para sus risueños ojos azules, que han sido en mi humilde opinión los más bonitos del cine. Pero no me quedó otro remedio que rendirme a la evidencia. Y es que mientras Newman está hecho no ya un granjero, sino el decano de todos los granjeros de Kentucky y parte de Iowa, Redford aún mantiene cierto aire de estudiante. De estudiante curtidísimo y super-repetidor, todo hay que decirlo, pero de estudiante al fin.

Hay quien sostiene que el heredero natural de Robert Redford en Hollywood es Brad Pitt. Yo ahora mismo no sabría qué decir... Que me lo pregunten dentro de diez años, a ver si por fin a Pitt le han dado ese hervor que a mi juicio todavía le falta. Aunque sospecho que al lado de la supersónica Angelina envejecerá no sé si bien o mal, pero rápido. Y digo esto porque yo en Redford no me fijé hasta que cumplió los 50.

En 'Memorias de África' tenía unos 48 y, aunque me pareció que lucía divino (tan ciega no estoy), se me iban más los ojos detrás de Klaus Maria Brandauer, por el cual estaba dispuesta a fundar un club de fans y a postularme como presidenta. Presidenta, tesorera y única socia, ya que no encontré ninguna amiga dispuesta a secundarme. La cosa es que ahora mismo Klaus, con ser más joven que Redford, está fondón y alopécico. Mientras que nuestro Robert sigue fibroso y con flequillo... Nada, que ni que hubiera nacido, como Elvis, en Tupelo; un pueblo donde, por cierto, debe haber una alegría...
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