
Así lo señaló ayer el viceministro de Interior italiano, Marco Minniti, quien aseguró: «No hemos sido capaces de dar a entender hasta qué punto había llegado la infección, sobre todo en Europa». Y, por otro lado, aseguró también el viceministro que «los países europeos han cobrado dinero 'limpio' de las mafias italianas y han creído que ese dinero no tenía olor, por lo que no han considerado que constituyera una crisis pública. Sin embargo, ahora, se han dado cuenta en la cuenca del Ruhr y en breve sucederá en la Costa Azul».
La Camorra, la Cosa Nostra y la 'Ndrnagheta, son las tres principales mafias que se han insertado como un quiste en el tejido de sus poblaciones. Desde hace varios siglos, los vecinos conviven con estas asociaciones criminales. El libro de Mario Puzo, 'El Padrino', creó el mito de la Cosa Nostra, esas familias respetuosas con las tradiciones, y unidas por vínculos sanguíneos y por el código del honor.
La «mafia blanca»
La Cosa Nostra se hizo fuerte por el hecho de encontrarse en una isla. Dominaba perfectamente el territorio y bastaba con cumplir las reglas establecidas para estar a bien con ella. Pero si en algún momento alguien se revelaba, éste sería advertido primero, y eliminado después. Ahora cada vez son más las personas que poco a poco hacen salir a Sicilia de su anonimato, pero la Cosa Nostra sigue teniendo mucho poder, infiltrada como está en la sociedad. El último escándalo es la llamada «mafia blanca», que opera en las estructuras sanitarias de la región y en la que se han visto implicados varios políticos.
Mucho más sangrienta es la Camorra napolitana. Como todas las mafias, la droga constituye su ingreso principal. Según un informe sobre la criminalidad organizada de los servicios secretos de información, son más de cien los clanes camorristas que cuentan con más de seis mil afiliados repartidos por todo el mundo. La diferencia principal con otros grupos es que no unen sólo los vínculos de sangre.
Esto facilita que se cometan cada vez más asesinatos a sangre fría. Los encargados de llevarlos a cabo son jóvenes con ganas de entrar en el entramado mafioso, como desvela el escritor Roberto Saviano en 'Gomorra'. El literato ha narrado en su libro la realidad de Nápoles, su Nápoles. Y lo ha hecho con detalle: con nombres y apellidos. Algo que le ha llevado a estar amenazado de muerte por su «propia gente».
Sin solución
Son pocas las personas dispuestas a hablar claramente de la Mafia, y eso es lo que está ocurriendo ahora en San Luca, el pueblecito de Calabria que se ha visto estos días en las portadas de todos lo periódicos del mundo por el séxtuple asesinato de Alemania. En esta localidad la 'Ndrangheta lleva los apellidos de la mayor parte de las familias que residen allí.
El grupo se ha abierto camino en silencio a través de las dos históricas mafias italianas. Dejó atrás su pasado de secuestros para entrar en ese mercado tan prometedor que era la droga, y ahora, según los informes policiales, son quienes tratan directamente con los narcos colombianos.
La 'Ndrangheta ha conquistado el poder en Italia, son ellos quienes gestionan la mayor parte de la droga que se reparte por el mundo, según la Policía. Su entramado familiar, reforzado por matrimonios entre las principales familias, hace que sea prácticamente imposible conseguir información. Acabar con ella, por tanto es casi imposible. La solución sería «o que se sigan asesinando entre ellos, o que otro jefe mafioso, de gran peso, intervenga poniendo paz en el asunto» , ha señalado el director de la Policía Anticrimen de Reggio Calabria, Francesco Gratteri.






