
La captura se produjo mientras la mujer se encontraba cenando en compañía de su marido en un restaurante. Su esposo logró escapar a la acción de los asaltante. El área donde ocurrió el secuestro se halla cerca del Parlamento, de la Universidad de Kabul, de las oficinas de varias ONG y de la mayoría de las tiendas de la capital afgana.
Fuentes en Berlín indicaron que los secuestradores no parecen estar relacionados con los talibanes y que se trata de «una banda de jóvenes» en busca del pago de un rescate. Por el momento, el Ministerio alemán de Relaciones Exteriores no pudo confirmar esta información.
Ora International se creó en 1981 como una organización de ayuda a niños desfavorecidos. Tiene su sede en Korbach, en Alemania, y se halla presente en unos treinta países. En Afganistán dispone de una clínica en las afueras de Kabul y se ocupa especialmente de la lucha contra el sida.
Otro ciudadano alemán, Rudolf Blechschmidt, fue secuestrado el 18 de julio a un centenar de kilómetros al sur de Kabul en compañía de un segundo ingeniero, también de nacionalidad germana, que fue ejecutado por los talibanes tras haber sufrido un desfallecimiento.
Negociaciones rotas
Precisamente, los talibanes tenían previsto decidir ayer la suerte de los 19 rehenes surcoreanos que mantiene en su poder después de que aseguraran que las conversaciones sobre su liberación fracasaron.
Según declaró el portavoz de los insurgentes Yusuf Ahmadi, las negociaciones cara a cara con una delegación surcoreana en Ghazni, la capital de la provincia del mismo nombre donde 23 misioneros evangelistas surcoreanos fueron secuestrados hace casi un mes cuando fue capturado el convoy en que viajaban, terminaron el jueves sin resultados. Hasta ahora dos de los miembros de la congregación, entre ellos el responsable, han sido asesinados, mientras dos de las misioneras fueron liberadas al encontrarse enfermas.






