
«Vamos avanzando. En ese avance tendremos momentos más difíciles analizados día a día o mes a mes, pero en periodos largos los resultados son claros», aclaró. Entre 2000 y 2005, antes del carné por puntos, la cifra diaria de muertos en agosto nunca bajó de 12 e incluso superó los 16 en 2003. Pero, aun así, los malos resultados de esta quincena han hecho saltar todas las alarmas, al interpretarse como un posible cambio de inflexión en la tendencia que siguió a la implantación del carné por puntos. Los datos recopilados por la DGT permiten comprobar algunas peculiaridades de la siniestralidad en estas dos semanas: los accidentes que más han aumentado (un 180%) han sido los ocurridos en autovías, se ha incrementado un 34% la incidencia de las salidas de calzada y hay un 50% más de casos causados por la velocidad inadecuada. También se confirma que el periodo resultó particularmente nefasto para los motociclistas, con 25 fallecidos frente a los 15 del año pasado. Como detalle positivo, desciende la proporción de víctimas mortales que no llevaban puesto el cinturón o el casco.
El guardarraíl de Lopera
Las asociaciones de conductores no se han mostrado muy sorprendidas por el triste balance. El presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, afirmó que el carné por puntos «ha fracasado». Es más, sostuvo que «ya nació fracasado», con argumentos como la falta de repercusiones sobre los extranjeros, el hecho «discriminatorio» de que haya «municipios que lo aplican y otros que no» y la falta de medidas complementarias. En concreto, criticó que no hayan ido a más la «presencia física de la Guardia Civil» ni la dotación para infraestructuras, y se preguntó por qué, ante el accidente de autobús de Lopera, «nadie ha reivindicado que el sistema guardarraíl no hizo su función». Arnaldo recordó que el Gobierno esperaba «quitar de la carretera» a 6.000 conductores y sólo ha retirado el permiso a 551 y se mostró claramente escéptico de cara al futuro inmediato: «El carné por puntos como novedad ha dejado de tener efecto propagandístico. No están disminuyendo ni las infracciones, ni los 'hooligans' de la carretera».
Por su parte, el RACE exigió a la DGT que especifique qué medidas concretas pondrá en marcha hasta final de año para moderar la siniestralidad y consideró «inexplicable» que el ministro del Interior no haya comparecido ante el Congreso para dar explicaciones. A juicio de los responsables de esta asociación, los resultados de agosto están siendo «muy negativos» y evidencian la necesidad de adoptar medidas complementarias al carné por puntos, que «no funciona por sí solo». En concreto, urgieron a «revisar» los tramos y puntos negros, sobre todo los situados en vías secundarias, y a colocar radares en los lugares donde se producen más accidentes.








