
Olegario Sousa, portavoz de la Policía Judicial en Portimão, aseguró que «no han llegado los resultados de los análisis a Portugal, algo que podría ocurrir en cualquier momento». Igual de sorprendido con la noticia se mostró un portavoz del laboratorio de Birmingham, donde están examinando las muestras de sangre, porque «el examen todavía no ha terminado».
Según recoge el rotativo londinense, el resultado de los análisis tendría una precisión de 72 % por el mal estado en el que se encuentra la muestra recogida. Estos vestigios fueron tomados hace unas semanas en la residencia donde la niña británica desapareció el pasado 3 de mayo. El hallazgo supuso un giro radical en la investigación y se pasó a contemplar la muerte de Maddie como la hipótesis más probable.
'The Times' explica en su artículo que el laboratorio Forensic Science Service continúa realizando más exámenes a los restos, razón por la cual los resultados no han sido todavía hechos públicos. De confirmarse esta noticia reavivaría la esperanza de los padres de encontrar a su hija con vida, pero que supondría a su vez un paso atrás en las investigaciones policiales.
Muerte de la niña
El malestar en la Policía lusa fue ayer evidente, no sólo por lo publicado sobre los análisis, sino porque la prensa británica atribuye al portavoz policial en Portimão la confirmación de la muerte de la niña. Según el responsable de la Policía Judicial en Faro, Guilhermino Encarnação, las declaraciones de su colega «fueron malinterpretadas». La muerte de Maddie es la hipótesis que cada día cobra más fuerza, agregó Encarnação.
Hoy se cumplen 106 días de la desaparición de Madeleine cuyos padres han acompañado las investigaciones policiales desde Playa de la Luz, donde veraneaban con sus hijos. Tal y como Gerry McCann explicó ante las cámaras de televisión la semana pasada, en estos momentos no tienen pensado regresar a Inglaterra porque sienten que pueden ser útiles en la investigación. No obstante, según destacaba en portada el 'Daily Mirror', su esposa Kate ha admitido por primera vez volver a su país sin su hija. «Podemos regresar a casa sin ella».
El matrimonio está acompañado por una amiga con quien Kate se acercó ayer a la iglesia de Playa de la Luz, donde permaneció cerca de una hora. La familia McCann intenta realizar una vida tranquila, al lado de sus otros dos hijos, mientras esperan los resultados de los análisis y nuevas pistas que den con el paradero de la niña. Su asesora de prensa, Justine McGines, explicó que la pareja inglesa vive angustiada estos días en los que la investigación ha tenido nuevos datos.
A inicios de julio la familia dejó el complejo turístico Ocean Club donde estaban con Madeleine y se trasladaron a una casa en una zona llamada Luz Parque, mucho más aislada y sosegada, con piscina y excelentes vistas al mar.







