Ya en el partido, lo más destacado que se vio es que tanto él como Dañobeitia intercambiaron sus posiciones con asiduidad, dando movilidad al ataque rojiblanco a espaldas de Vélez, referencia ayer en vanguardia. En sus apariciones por la banda derecha, Cuéllar mantuvo uno de los duelos más intensos del encuentro con Mingo, al que no pudo desbordar en demasiadas oportunidades.
Al término del partido, el navarro reconocía que éste había sido para él un choque diferente. «Ha sido la vuelta a la que ha sido mi casa durante tres años», recordó el rojiblanco, que admitió que no conocía a demasiados jugadores del Nástic de esta temporada. «Tienen muchas caras buenas, y por lo que he visto, parece que tienen un buen equipo para este año, a ver qué tal les va», deseó Cuéllar, que, ya centrado en el que es su equipo, explicó que «creo que hemos hecho un buen partido, mejor en la primera parte y luego en la segunda hemos pasado más apuros», manifestó.
Respecto a su partido, y al ser cuestionado por sus cambios de posición, recordó que «estamos en tiempos de prueba, pero bueno, yo me encuentro mejor en la banda que jugando por el centro», confesó.
«Es un sueño»
Koikili y Líbano parecen seguir la misma carrera deportiva. Si en Soria jugó sus primeros minutos con el primer equipo el delantero de Sopelana, ayer le llegó el turno del debut a Koikili, que disputó todo el partido en su puesto de lateral zurdo. Y ,al igual que su compañero en el Sestao del pasado año, dijo estar entusiasmado. «Es un sueño. El otro día lo decía Líbano, y hoy me toca a mí. De todos modos, no ha sido una sorpresa como le sucedió a él, porque Caparrós ya me lo había dejado caer la semana pasada», declaró.








