
NÁSTIC 0 - ATHLETIC 2
Tal y como se esperaba para este partido, Joaquín Caparrós revolucionó su once inicial. Tras apostar por el mismo bloque ante el Vitesse y el Numancia -presuntamente el grupo de titulares- , anoche el de Utrera dio entrada a una formación en la que sólo Luis Prieto repetía del choque de Soria, y en la que las circunstancias en forma de lesiones de última hora condicionaron aún más su experimento.
De entrada, Zubiaurre no pudo viajar por una amigdalitis, lo que abrió las puertas de la titularidad, y de sus primeros minutos con el primer equipo, al joven Koikili, lateral procedente del Sestao. Y en el calentamiento un problema muscular dejó sin partido a Murillo, por lo que Caparrós tuvo que variar de nuevo sus planes iniciales y dar más minutos de los esperados a Ustaritz, que trata de ponerse a punto después de que una lesión le haya dejado prácticamente descartado en lo que se lleva de pretemporada.
Pocos espacios
Con este parte de incidencias, en el Nou Estadi se presentó un Athletic experimental. Sólo un vistazo a la defensa dejaba claro que Caparrós se tomó el choque como la última oportunidad para hacer probaturas. Mañana en San Mamés se verá algo muy diferente. Con el joven Koikili de lateral izquierdo, Casas formó pareja en el centro de la zaga con Prieto, mientras Ustaritz quedó en la banda derecha, donde tuvo que lidiar con Gil, uno de los rivales más habilidosos.
Tiko y Muñoz sí que formaron una pareja de pivotes más reconocible, ayudados en las bandas por Gabilondo y Dañobeitia, que alternó su posición con Cuéllar. Vélez batalló en la punta rojiblanca. Pese a este aroma de pruebas, volvió a quedar patente que el nuevo Athletic sabe colocarse sobre el terreno de juego, que no deja casi espacios y que necesita muy poco para ponerse por delante en el marcador, como se demostró en el minuto 28 cuando Muñoz marcó de penalti. Hasta ese momento, el dominio correspondió a un Nástic que se tomó muy en serio el encuentro. La presentación ante su afición y la necesidad de mostrar ante los suyos que puede ser candidato a recuperar su plaza en la élite fueron ingredientes suficientes para que el Athletic tuviera delante el rival de más empaque de esta pretemporada.
Sin embargo, lo que sucedió entre los intentos sin pegada de los tarraconenses fue que apareció Xavier Estrada. El colegiado, muy protestado todo el partido, sancionó con pena máxima una caída de Gabilondo. Muñoz aprovechó para poner por delante al Athletic en el marcador y para permitir que los rojiblancos se encontraran realmente cómodos sobre el césped desde ese momento y hasta el final de la primera parte.
Tras el descanso, López revolucionó su once y el Athletic comenzó a retrasar líneas y, por tanto, a pasar apuros. Lo cierto es que los de Caparrós apenas se dejaron ver en la segunda parte por el área de Juanmi, mientras el Nástic ponía a prueba a una defensa que, pese a sus lógicos problemas de coordinación, sacó adelante su trabajo. El gol de Garmendia vino a redondear el trabajo de un equipo que saldó con nota su ensayo.








