
Ya lleva ocho años y medio en la presidencia y aunque su actual mandato concluye en 2013, Chávez quiere tener las puertas abiertas de manera legal para perpetuarse en el tiempo, aprovechando ahora que la bonanza petrolera le favorece de cara a los electores.
La presidenta de la Asamblea, Cilia Flores, dijo que el proyecto se discutirá primero en las sesiones parlamentarias, pero desde ya anuncia que recibirá la aprobación de la mayoría absoluta de sus 165 miembros. Luego se someterá la consulta a los ciudadanos en un referéndum que podría celebrarse el 9 de diciembre próximo.
El mandatario calificó la presentación de su plan como «histórico», pues considera que el país tendrá ahora una nueva «geometría del poder» en el sentido de que lo anterior «no sirve» , sino lo que significa un vuelco de 180 grados. «A partir de hoy empieza una gran batalla. Vamos a convencer al pueblo de los beneficios inmediatos de la propuesta», dijo.
La reforma constitucional destaca el rediseño de la estructura política y territorial del país. La capital de Caracas volverá a tener rango de Distrito Federal, con lo cual el presidente elegirá a dedo al gobernador y no mediante comicios como ahora. También dividirá el país en ocho territorios federales con vicepresidentes en cada uno, los municipios federales y los distritos insulares (marítimos).
Pero lo más importante para Chávez es el poder popular, representado por los concejos comunales, que será incluido en la nueva Constitución y que tendrá el mismo rango que los otros poderes como el ejecutivo, legislativo, judicial y electoral. «Esto sí es un cambio revolucionario, incluir la figura de las comunas y las comunidades», dijo. Estas organizaciones sociales son parecidas a los Comités de Defensa de la Revolución, los CDR de Cuba.
Tipos de propiedad
Actualmente los Consejos Comunales venezolanos son nombrados por las mismas personas que lo integran. No hay elecciones populares. Y dependen financiera y directamente de Chávez. Con su propuesta, las alcaldías y gobernaciones estarán bajo control de los Concejos Comunales.
Otro aspecto relevante es que establece cinco tipos de propiedad: la colectiva, la social, la socialista, la pública y la privada. La propiedad particular queda muy disminuida y debilitada porque en definitiva el Estado se atribuye todas las facultades para declarar y confiscar bajo una «supuesta utilidad pública o social» todos aquellos espacios y bienes privados sin indemnización alguna. De hecho ya ha ocurrido con los casos de la expropiación de los equipos de Radio Caracas Televisión, el Teleférico de la capital y Cementos Andinos.
Establece una economía mixta. Permitirá la iniciativa privada pero habrá preferencia para las empresas socialistas y las comunales. De hecho anunció que declarará a Petróleos de Venezuela (PDVSA), la principal industria exportadora del país, en una empresa de producción socialista.






