
A instancias de la Fiscalía, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu solicitó ayer a la Policía Autonómica Vasca que le informara de la existencia de indicios, si los hubiera, de que la organización o el desarrollo de este acto pudiera estar impulsado o dirigido por ETA o ser utilizado por "elementos afines" a la banda terrorista, circunstancia que podría haberle llevado a prohibir el acto.
Sin embargo, el homenaje, que había sido convocado frente al Ayuntamiento donostiarra por un grupo de ciudadanos con motivo de las fiestas de Semana Grande de San Sebastián, transcurrió sin incidentes y, aunque los participantes corearon lemas en favor de la independencia y de la ikurriña y contra la bandera española, no hicieron alusión alguna a ETA o a la actividad de la banda terrorista.
Vigilancia
La concentración, que estuvo vigilada por varias dotaciones de la Ertzaintza, ha comenzado pasado el mediodía en un lateral del consistorio donostiarra cercano al Boulevar, donde varias personas desplegaron una gran pancarta con el lema de la convocatoria: 'La solución está en nuestras manos. ¡Ikurriña sí, española no!'.
Los congregados, entre los que se encontraban el dirigente de Batasuna Joseba Álvarez, el miembro del sindicato LAB Joxean Urkiola y el histórico dirigente de la izquierda abertzale Jose Luis Álvarez Emparanza 'Txillardegi', profirieron gritos en defensa de Euskal Herria y exigiendo "democracia" para el País Vasco, así como a favor de la ikurriña y contra la enseña española.
Transcurridos unos minutos, los participantes, muchos de los cuales portaban ikurriñas, se desplazaron a la fachada principal del consistorio, en la que ondeaban las banderas europea, española, vasca, guipuzcoana y de San Sebastián. En este lugar, los concentrados entonaron el "Himno al soldado vasco " ("Eusko gudariak") y se dispersaron sin que se produjeran altercados.






