
Blázquez ha hecho esta reflexión durante la homilía que ha ofrecido con motivo de la misa celebrada en Bilbao por la festividad de la Virgen de Begoña en la Basílica. El obispo de Bilbao ha afirmado que el nacimiento de ETA fue una "equivocación grave" y ha asegurado que ha sido "mortífera" su existencia y que su "persistencia obstinada es insoportable". En este sentido, ha animado a "unir esfuerzos" para erradicar la violencia terrorista. "Pedimos que el Señor ilumine y fortalezca a quienes son responsables de buscar caminos en esta situación complicada", ha añadido.
Por ello, Blázquez ha manifestado que la organización terrorista debe desaparecer "inmediata, total y definitivamente" y ha reclamado "libertad frente a sus amenazas". El prelado ha asegurado que "nadie le ha otorgado, ni le reconoce representación alguna" y actúa "contra la voluntad de este pueblo y de esta sociedad".
Además, el presidente de la Conferencia Episcopal ha mostrado su apoyo a las víctimas del terrorismo, a los ciudadanos que han sido extorsionados y a quienes han perdido a familiares. Por otra parte, ha destacado que se vive en una sociedad "plural y democrática" y que la Iglesia siempre ha buscado "solución para la concordia entre los españoles y continuará actuando en la misma línea".
"No hay soluciones con las pistolas"
Por su parte, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna -quien ha estado presente en la homilía-, ha afirmado hoy que "no hay solución con las pistolas", y considera que "mediante el diálogo, la razón y el argumento se puede conseguir todo". Por ello, ha afirmado que "incluso los que quieren los fines más extremos al final tendrán que hablar y dialogar".
El primer edil ha señalado que ha pedido a la 'amatxo' de Begoña "la paz, nueve años como alcalde y nueve años pidiendo la paz, para que ETA desaparezca y para reivindicar la política con mayúsculas para que la política con la palabra, con la razón y con el argumento sea suficiente para conseguir los fines de cada cual". A su juicio, "no hay fin, por muy increíble, que parezca que no se pueda conseguir con la política y para eso no hacen falta las armas, ni las bombas, ni la extorsión ni la amenaza".
Por tanto, Azkuna ha opinado que "las relaciones de Euskadi con España y con Europa tienen que basarse en la política con mayúsculas". "Me declaro pacifista y pactista porque creo que mediante el diálogo, la razón y el argumento se puede conseguir todo, y esa es la reivindicación política, y eso es lo que tiene que haber en Euskadi, España, Europa", ha añadido.






