
Según el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, Francisco Reyes, el conductor se había puesto a los mandos del vehículo a las once de la mañana aproximadamente. A esa hora habían salido de Madrid. Allí había tomado el relevo a otro conductor que había llevado a los pasajeros desde el País Vasco, según confirmaron en la empresa propietaria del autocar. Habían hecho parada en Almuradiel, donde habían comido.
A más de 800 kilómetros de allí, cuatro autocares permanecían a media tarde de ayer perfectamente alineados ante el garaje que la empresa de Autobuses Campano tiene en el polígono industrial de Lezo. En el interior de la nave, Silvia, una de las hijas del propietario trataba de verificar algunos extremos del trágico accidente que se había registrado sólo tres horas antes. «No tenemos más noticias que las que vienen proporcionando los medios de comunicación. Estamos a la espera de que nos confirmen algunos datos», explicó un allegado a la familia propietaria de los autocares.
En el domicilio del titular de la empresa, situado en el barrio renteriarra de Gabierrota, Luisi, la esposa de Antonio Campano, tampoco disponía de demasiada información. «Sé que el autocar ha salido de Irún y San Sebastián, de madrugada, y que tenía que ir a Pamplona y luego a Zaragoza», desde donde pondría rumbo hacia Madrid. «Allí se incorporaba a un circuito con destino a Cádiz. En Madrid se habrán reunido con otros autobuses procedentes de distintos puntos de España. A cada pasajero le indican el autocar que tiene que coger en función de su destino final», explicó.
La esposa del dueño de la empresa pudo a lo largo de la tarde ponerse en contacto con la mujer del conductor. «Nos ha comentado que el chófer había resultado herido, pero que sus lesiones no eran de gran importancia. En el momento del accidente, llevaba puesto el cinturón de seguridad y eso le ha salvado. Sabemos que tiene heridas en los brazos, pero parece ser que se las ha hecho cuando rescataba a las personas que todavía permanecían atrapadas en el interior del autocar», precisó. Un conocido de la familia Campano, que igualmente pudo conversar con el chófer del vehículo accidentado dijo «él no ha tenido nada, sólo que estaba muy nervioso por lo ocurrido», dijo.
Transporte escolar
Autobuses A. Campano es una compañía familiar dedicada desde hace más de 25 años al transporte de viajeros por carretera, «sin haber sufrido nunca un accidente de este tipo». Cuenta con una flota de nueve vehículos de diferentes dimensiones. Su dueño, Antonio partió en dirección al lugar del siniestro nada más tener conocimiento de lo ocurrido. «Todavía no he podido hablar con él y desconozco las circunstancias en las que ha tenido lugar el suceso», explicó su esposa a última hora de la tarde.
Fuentes de la empresa indicaron que el vehículo siniestrado tiene apenas un año, por lo que técnicamente está nuevo y tenía todos los papeles en regla. Fuera de temporada turística, la empresa guipuzcoana se dedica durante el curso al transporte escolar.








