
El pazo de Meirás, palacio de la escritora Emilia Pardo Bazán, fue 'graciosamente' donado por los coruñeses al dictador en 1939. La idea partió, entre otros industriales, de Pedro Barrié de la Maza, quien lanzó una suscripción pública para comprar las Torres de Meirás. Quienes 'decidían' de este modo mostrar su adhesión al régimen recibían los correspondientes recibos con el sello de la Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo. Por si las aportaciones particulares no eran suficientes, el entonces gobernador civil decidió descontar una parte de la nómina de los funcionarios para sufragar la compra.
El pazo es una reconstrucción de una antigua casona del siglo XIV, quemada durante la invasión napoleónica, encargada por la condesa de Pardo Bazán, madre de la escritora. Ésta tenía su biblioteca en la más alta de las tres torres, que bautizó como de la Quimera. Los herederos vendieron la finca por medio millón de pesetas de la época. La Junta Pro Pazo 'adquirió' -usando métodos diversos- dos hectáreas de terrenos colindantes.
Carmen Polo llenó la casa de antigüedades. Muerto Franco, allí tuvo lugar el enlace entre Merry Martínez Bordiú y Jimmy Giménez Arnau. En 1978 el pazo de Meirás sufrió un incendio de consecuencias desconocidas. La Xunta de Galicia confía en que Carmen Franco cumpla su palabra y abra la casona a sus inspectores sin tener que recurrir a medidas extremas, como un expediente o un requerimiento notarial.
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