
Más allá de las multas, la saturación del arenal conlleva también problemas de circulación. Muchos de los vehículos mal aparcados invaden las paradas de los autobuses y estos se ven obligados a permanecer en la carretera generando, ante la imposibilidad de dar la vuelta, importantes retenciones de tráfico. «Los conductores tampoco pueden abrir las puertas fuera de la parada establecida y los viajeros se amontonan en colas, cada vez más desesperados», desvelan fuentes de la Policía local.
También en Zierbena
Llegar en transporte público a La Arena, por tanto, tampoco resulta sencillo, pese a que cinco líneas de autobuses enlazan la playa con Bilbao y los principales municipios de la comarca. La invasión de coches, además, afecta a otros lugares reservados como los pasos de peatones o el helipuerto cercano. «Ningún helicóptero podría aterrizar en caso de emergencia», advierten los agentes. Las multas por mal aparcamiento se extienden, aunque en menor número, al colindante municipio de Zierbena, donde la Ertzaintza también controla la velocidad del tráfico.
El colapso se percibe con especial intensidad los días festivos y de más calor. Sólo en un fin de semana de julio, los guardias urbanos se vieron obligados a interponer casi 200 denuncias. «Ni siquiera a nosotros nos parece ético, pero es la única forma de evitar que los vehículos vuelvan a invadir las zonas prohibidas», justifican. En su afán por evitar las multas, de cien euros cada una, los policías han llegado a solicitar incluso la retirada de los coches mal estacionados a través de la megafonía de la playa, pero la medida no ha dado resultado.
Aunque la saturación de La Arena es una constante los veranos, el caos se ha desatado este año. Según explican fuentes de la guardia urbana, «antes eran los hondartzainas quienes se encargaban de vigilar los aparcamientos». Ahora, sólo varias señales de advertencia limitan el paso en algunas zonas, pero la mayoría de los conductores las ignoran. «No es justo multar a diestro y siniestro, pero nosotros tenemos que vigilar todo el municipio», lamentan en la Policía local.








