Los números correspondientes al año 2006 no dejan ni un solo resquicio a la duda y lo consolidan como una de las iniciativas más exitosas para la inserción laboral en el ámbito de La Rioja.
Curso por curso, el lugar de honor es indiscutiblemente para el de ayudante de cocina, con un aplastante 90,9 por ciento de inserción laboral. Admite a doce alumnos, preferentemente con dificultades para encontrar un empleo y cuenta, al igual que el resto, con 40 horas de prácticas en empresas del sector.
Un 83,3% de los participantes en el curso de soldadura básica, con capacidad para doce alumnos preferentemente menores de 25 años, había obtenido un puesto de trabajo en los seis meses siguientes a haber terminado su formación.
Con un 77,7 % de ocupación se posiciona en tercer lugar el curso de carpintería de aluminio, seguido de cerca por el de operario de limpieza de edificios, con un honroso 77 por ciento de inserción laboral.
Gestor de almacén y carretillero (72,72%), dependiente de productos en fresco (70%), camarera de restaurante-bar (69,23%) y fontanero (66,66%) cierran la lista. Un porcentaje menor obtuvo el curso de formación de formadores 'on line e-learning', con un discreto 50% debido a su carácter experimental, y que este año ya no se oferta.
Por otro lado, la actividad del Servicio de Orientación Laboral del centro también se podría calificar como muy exitosa. Dividido en dos parcelas, ambas obtuvieron un balance satisfactorio. La primera de ellas, orientación general, está abierta para toda la población y durante el pasado año atendió a 788 personas en 1.503 sesiones; la segunda, orientación especial, dirigida a un colectivo vulnerable, con riesgo de exclusión, recibió la visita de 162 personas, en este caso derivadas de la unidad de trabajo social 'Casa Farias' de la capital.






