
De momento parece que han comenzado a superar la asignatura pendiente que les maniató durante toda la temporada pasada. La mejoría experimentada en la zaga es uno de las circunstancias que más satisfecho han dejado el entrenador andaluz durante su primer mes en el banquillo.
Aunque los rivales a los que se han enfrentado, menos el último, han sido de una categoría bastante inferior, los rojiblancos han logrado mantener su puerta a cero. Un dato que permite albergar un cierto grado de tranquilidad. No hay que recurrir a muchas pretemporadas atrás para ver como equipos de divisiones similares lograron perforar la meta del Athletic.
Más compacto
Un dato que llama la atención es que la defensa no ha sufrido una gran transformación. Ocio es la única cara nueva que presenta, aunque las tablas que atesora se han dejado notar desde el principio. El resto de sus integrantes son los mismos que el año pasado.
Caparrós además de tratar de inculcar un estilo más sobrio, también ha movido algunas piezas para compactar un eje sobre el que pende buena parte del resto de juego del equipo. Junto al vitoriano, la combinación más utilizada hasta el momento ha sido la que ha colocado a Iraola en lateral derecho, una posición en la que ha demostrado que puede ocupar sin problemas y, Expósito en la banda izquierda. Como compañeros del ex sevillista en el centro han estado Luis Prieto -en dos ocasiones- el recién traspasado Sarriegi -en una- y Amorebieta -en otra-. El resto de han sido probaturas en las que el andaluz ha querido ver a algunos jugadores en determinados puestos.
Para explicar la ausencia de goles en su portería, también hay que tener en cuenta el trabajo del resto de las líneas, porque cuando el rival ataca la presión comienza en la delantera.








