
El malestar en buena parte del PSN sigue siendo inmenso. Como reflejo, lo sucedido ayer a las puertas del Parlamento foral. Varias agrupaciones socialistas de la zona de la Ribera habían convocado una concentración de protesta. Entre los presentes, el concejal de Villaba, José Luis Uriz, y la ya ex portavoz de las Juventudes del partido, Irene Lapuerta, que presentó su dimisión el viernes. A ellos se sumaron -y acabaron superando en número- algunos simpatizantes de Nafarroa Bai.
Al final, compusieron un heterogéneo grupo de cerca de un centenar de personas que silbaba, abucheaba e insultaba a todo parlamentario de UPN o del PSN que pasaba por allí. «Traidores», «manos arriba esto es un atraco» o «sólo falta Rajoy» fueron algunas de las frases que pudieron escuchar los representantes socialistas y regionalistas, la mayoría de los cuales tuvieron que ser protegidos por sus escoltas y por el amplio despliegue puesto en marcha por la Policía foral. Miguel Sanz lo pasó mal, pero Carlos Chivite bastante peor al llegar a ser zarandeado por uno de los manifestantes. Sólo fueron aplaudidos los miembros de Na-Bai e IU.
El próximo 1 de septiembre se celebrará un comité regional que se intuye tenso. Está prevista la presencia de José Blanco.






