La localidad natal del activista, que murió a los 70 años, ha sido escenario de dos homenajes, uno tras su fallecimiento y, el segundo, el lunes, antes del funeral. El tercer tributo ha sido convocado por Askatasuna, con el apoyo de la asociación de familiares de presos etarras Etxerat, que considera el deceso por enfermedad de Euba como una «consecuencia de la política de persecución asesina de los estados» español y francés.
'Pelopintxo' huyó al país vecino en noviembre de 1980 tras eludir a la Policía, que encontró en un piso de Amorebieta 300 kilos de explosivo robados de un polvorín en Cantabria. Estuvo considerado el máximo responsable de las finanzas de ETA en 1992. Fue detenido un mes después del arresto en Bidart de la cúpula de la banda, integrada por Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito'; José Luis Álvarez Santacristina, 'Txelis', y José María Arregui Erostarbe, 'Fiti'. Tras su estancia en prisión, regresó a Amorebieta a principios de este verano.
El presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz, reclamó el martes a la Fiscalía que actúe para impedir el homenaje tras tacharlo de «ultraje». También el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, reclamó al Departamento de Interior que evite «a toda costa» que «ETA sea protagonista» y solicitó a la Ertzaintza que adopte «todas las medidas necesarias» para que el acto «no acabe con episodios de kale borroka». Por su parte, el vocal del Consejo General del Poder Judicial Adolfo Prego aseguró que la Fiscalía es «una institución seria y sabe perfectamente lo que debe hacer».






