
Los cuatro activistas radicales fueron abatidos en una zona montañosa de esta misma provincia, en una operación realizada por el Ejército en cooperación con un comando de las fuerzas antidisturbios, que perdieron un agente, mientras que otro resultó gravemente herido. «La campaña policial comenzó hacia las 7 de la mañana, con apoyo de tres helicópteros de militares en la zona de Al-Suheil», cercana a la región de Samraa, dijo el gobernador Aref al Zuka, quien añadió que otros tres terroristas fueron detenidos.
Asimismo, reveló que dos de los terroristas muertos son Ali Ben Ali y Qasem Yahya Mahdi al-Reimi, cuyos nombres y fotos fueron publicados el día 2 junto con las de otros ocho hombres supuestamente involucrados en el atentado contra los turistas españoles, incluidos los del suicida. Según las autoridades, esas diez personas fueron las que planificaron y ejecutaron el ataque, en el que murieron también dos ciudadanos yemeníes, mientras que otros seis y cinco españoles resultaron heridos.
Las autoridades han identificado como Abdu Mohamad Sad Ahmad Reheqa, un joven de 20 años, al suicida que empotró su coche cargado de explosivos contra el convoy de los turistas frente a un histórico templo de esa ciudad turística. Un undécimo cómplice, el egipcio Ahmed Basiuni Dueider, quien ofreció apoyo logístico a los demás miembros del grupo, fue abatido el 4 de julio en un tiroteo con las fuerzas de seguridad en un barrio del oeste de Saná.
Huido
Al-Reimi, uno de los cuatro muertos ayer y cuyo nombre figuraba en la lista de los más buscados en Yemen, había huido en febrero de 2006, junto a otros 23 miembros de Al-Qaida, de una cárcel de las Fuerzas de la Seguridad del Estado en Saná. El gobernador de Mareb señaló, por otro lado, que las autoridades aún intentan identificar a los otros dos presuntos terroristas fallecidos en la campaña policial en Al-Suheil, cuyos cadáveres quedaron totalmente calcinados.
Según dijeron fuentes policiales, en los enfrentamientos de Suheil se utilizaron varios tipos de armas, incluidas granadas de mano y lanzagranadas RBG, y que otros tres presuntos terroristas habían sido detenidos. Ese área, conocida como feudo de traficantes de drogas y grupos terroristas, está situada dentro de la región de influencia de la tribu Obeida, en la carretera principal entre Mareb y Saná.
Compromiso
Los jefes de esa tribu, así como de otro influyente clan de Mareb, Al-Ashraaf, se comprometieron el pasado domingo en una reunión con el presidente del país, Ali Abdulá Saleh, a ayudar en la detención de los autores del atentado contra los turistas españoles. En este sentido, el mandatario yemení elogió ayer la «excelente y rápida» actuación de las fuerzas de seguridad, mientras se comprometió a erradicar las «células terroristas».
Saleh hizo esta promesa durante una ceremonia de graduación de decenas de policías que se incorporarán a los miles de efectivos que el Gobierno de Saná planea desplegar en las distintas provincias del país en el marco de un nuevo plan de seguridad. La declaración presidencial y la operación policial en Mareb coinciden con una campaña de los ministerios de Turismo y Cultura, destinada a mejorar la imagen de Yemen en Occidente y reavivar la industria del turismo tras el ataque contra los españolas, el primero de este tipo contra turistas en el país situado al sur de la península arábiga.
Uno de los aspectos de esa campaña es el Festival de Verano de Saná, que ha acogido los primeros dos desfiles de moda en la historia de la capital yemení, acompañados de música, bailes folclóricos y canciones típicas de cada una de las 26 provincias.






