Sanz ha afirmado que su programa es el que "más fielmente responde a la voluntad de los ciudadanos". Según ha defendido, éstos no votaron en mayo en términos de formaciones de izquierdas o derechas, puesto que en Nafarroa Bai se integran partidos de corte "conservador", en referencia al PNV, y otros de "ideología radical".
En ese sentido, ha apuntado que los ciudadanos depositaron su confianza en fuerzas constitucionalistas, en un 76 por ciento. "El 72%, representado por UPN, CDN y PSN hemos acordado garantizar la gobernabilidad y la estabilidad institucional de Navarra desde el respeto al Amejoramiento y a la Constitución", ha comentado el futuro presidente de Navarra.
Sanz ha destacado que Navarra no tiene un problema de territorialidad. Al respecto, se ha preguntado si en algún momento de la historia, la Comunidad foral y el País Vasco han tenido algún tipo de institución común o han pertenecido a una misma realidad institucional, "salvo la española".
Principales medidas
Sanz ha desgranado por áreas las principales medidas, previa declaración de que esta legislatura será la del fortalecimiento del "capital humano", después de años de decida inversión en capital físico y tecnológico. Según ha explicado, es "urgente" crecer en población y productividad, para lo que se hace necesario generar "altas tasas de empleo" en el corto plazo, alcanzar tasas de inversión en I+D+i del 3%, reducir la carga fiscal en al menos tres puntos - la tarifa máxima del IRPF se situará al 39%-, construcción de 15.000 nuevas viviendas y reducción de impuesto de sociedades, no más del 20% para micropymes y del 20%, para la gran empresa.
El presidente ha afirmado que su programa de gobierno ha de ser necesariamente "abierto y posibilista". Asimismo, ha concluido ofreciendo un mensaje de "esperanza". Ha afirmado que hará "lo posible"para que el "grito de la confrontación que ha anidado en el sentimiento de los navarros sea utilizado de manera positiva, dando paso del no contra todo a un por un proyecto de esperanza". "Busco una Navarra unida", ha aseverado.
Ningún integrante de la oposición aplaudió su discurso de investidura. La tribuna de invitados no estuvo repleta. Acudió a esposa del presidente, Villar López, la senadora Amelia Salanueva y otros cargos públicos de UPN y CDN. Por parte de los socialistas, sólo el secretario general de PSN y senador Carlos Chivite.
La intervención de Sanz comenzó a las 10:30 horas, cuando la presidenta del Parlamento, Elena Torres, leyó la comunicación de la propuesta de candidato a la presidencia del Gobierno de Navarra .Finalizada la intervención del líder regionalista, la sesión se suspende hasta mañana, y será el viernes 10 de agosto, a las 9,30 horas, cuando comience la segunda jornada del debate, que estará dedicada a las intervenciones de los representantes de los grupos parlamentarios y de las agrupaciones de parlamentarios forales por orden de mayor a menor en número de escaños. Así, en primer lugar intervendrá el portavoz del grupo UPN, seguido del de Na-Bai, PSN y de los portavoces de la agrupaciones de parlamentarios forales CDN e IUN, de forma que cada uno de ellos tendrá un turno inicial de treinta minutos.
El candidato a la Presidencia del Gobierno de Navarra podrá responder sin límite de tiempo a cada portavoz, a los que de nuevo se concederá un turno de réplica de quince minutos para que, finalmente Sanz cierre el debate con su intervención. Ese día, la votación secreta por papeletas se celebrará a la hora fijada por la Presidencia, aunque para resultar elegido en ella el candidato deberá obtener el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara, al menos 26 votos de los cincuenta parlamentarios que componen el Pleno.
Dadas las posiciones ya anunciadas por los grupos, Sanz no conseguirá su proclamación como presidente en la primera votación, ya que tan sólo recibirá el apoyo de UPN (22 escaños) y CDN (2), mientras que PSN (12) ha anunciado su abstención, y NaBai (12) e IUN (2) su voto en contra. Por tanto, se da por seguro que habrá que recurrir a la segunda votación, que está prevista un día después, el sábado, aunque entonces para obtener la confianza de la Cámara será preciso el respaldo de la mayoría simple de los parlamentarios, más votos a favor que en contra, que darán la presidencia a Sanz.








