Tejedor se refirió a la reunión que mantuvieron ayer en Madrid miembros del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) con representantes de las comunidades autónomas y de las federaciones de pescadores del Cantábrico para analizar las importaciones de merluza, atún y bonito.
El MAPA se comprometió a intensificar los controles de estas importaciones que, según ha denunciado Tejedor, "saturan" el mercado e inciden en la bajada de los precios abonados por el pescado en lonja. "Estamos en la UVI y necesitamos una intervención rápida para evitar que el enfermo muera", ha enfatizado Tejedor, quien considera "escasas" las medidas adoptadas por el Ministerio ante un "fraude" que, según ha dicho, es de "millones y millones de kilos" de pescado.
El presidente ha reconocido que el sector comercial es "muy difícil de controlar", aunque ha insistido en la necesidad de que todo el género que se venda al público esté correctamente etiquetado con información "transparente" sobre su procedencia. En ese sentido, ha opinado que los mayores perjudicados por estos hechos son los propios pescadores y las "amas de casa" a las que se "vende gato por liebre" y se ofrecen unas especies que, en ocasiones, se congelan y se trasladan amontonadas en los buques como si fueran "piedras o carbón".
Medidas
Frente a esto, Tejedor ha defendido el tratamiento que la flota del Cantábrico da al pescado que, según comentó, puede estar en cuestión de "horas" en la mesa del consumidor. Asimismo, ha demandado ser consciente de que "no es posible cerrar fronteras" a las importaciones, aunque ha recalcado que existen medidas, conforme a la legislación vigente, para poder proteger el producto propio del país como hace, por ejemplo, Estados Unidos con la agricultura.
Asimismo, ha pedido "voluntad política" y un "compromiso formal" por parte de la Administración central, al tiempo que ha recordado que el Gobierno vasco, que cuenta con una capacidad mucho más reducida, ha efectuado en los últimos días dos decomisos en Guipúzcoa de 800 kilos de atún rojo desembarcado en Tarragona y Cádiz, cuya procedencia era ilegal. Tejedor ha insistido en que son las importaciones "legales e ilegales" las que saturan el mercado ya que, por ejemplo, la flota vasca sólo ha conseguido este año "un tercio" de las capturas de bonito y atún que logró el año pasado con lo que no puede haber, por tanto, un exceso de oferta que provoque la bajada de los precios.
Tras anunciar que también pedirán una reunión con el sector conservero dado que todos los productos se venden "con marca del Cantábrico", Tejedor ha dicho que en estos momentos el "debate está en la mar, donde la flota deberá decidir si viene a tierra o concede un plazo determinado" antes de adoptar una decisión para comprobar si se reconduce la situación.






