Antes ponían vasos, pero como los robaban continuamente ahora hay que comprarlos en una máquina expendedora. La idea es echar un trago y seguir, pero junto a la fuente han tenido que colocar una sutil advertencia para los gorrones: «A beber sin abusar / le invitamos con agrado. / Para poderlo llevar / el vino ha de ser comprado». La escena, con variantes, se repite bastante a menudo. Tres peregrinos franceses se acercan entre bromas y risitas incrédulas: la sola idea de una fuente que da vino anima al cachondeo. Es el peculiar vino de Irache, que alegra antes de beberlo. Pero vistos los tragos que se han pegado los franceses, es probable que pronto necesiten una vara de Pablito para caminar hacia Santiago en línea recta.
El monasterio de Irache (en Ayegui) y Ázqueta están en el Camino de Santiago (2,5 y 7,5 kilómetros después de Estella, al pie de la carretera a Logroño).
El monasterio de Irache, al pie de Montejurra y entre viñedos, constituye un enclave histórico de la ruta jacobea. Aparece mencionado en el año 958 y un siglo más tarde se convirtió en hospital de peregrinos por orden del rey García de Nájera. La cabecera románica y la nave cisterciense se construyeron en el siglo XII. A lo largo de la historia fue sede de una universidad, hospital de sangre (en las guerras carlistas) y colegio de religiosos, y pronto albergará el Museo Etnológico de Navarra dedicado a Julio Caro Baroja. En sus alrededores se encuentran las Bodegas Irache con su Museo del Vino.








