
-¿Por qué ha decidido volver?
-No tenía previsto hacerlo. El año pasado renové por cuatro temporadas con el Sevilla, donde me encontraba a gusto y familiarmente muy asentado, así que no tenía idea de moverme. Se hablaba de ofertas de Inglaterra, pero a nivel personal las cosas cambiaron -fue padre- y ni me lo planteé. Pero, claro, cuando te llama el Athletic todo es distinto.
-Dejó el Sevilla entre lágrimas. ¿Tanto le costó irse?
-No me costó tomar la decisión, pero soy una persona bastante sensible y de lágrima fácil. No tengo ningún inconveniente en llorar y no me cuesta reconocerlo. Di una rueda de prensa, me lo pidieron desde el club, y no pensé que me iba a afectar tanto. Estaba muy feliz por volver a casa, encantado, pero tras cuatro años dejaba grandísimos amigos en Sevilla.
-Después de las dos últimas temporadas del Athletic, ¿no corría demasiados riesgos al volver?
-Los dos últimos años no fueron nada positivos. Pero ahora hay un nuevo proyecto, una nueva junta directiva, unos nuevos técnicos... Eso hace que partamos de cero. Quizás los demás equipos juegan con ventaja al seguir con los mismos entrenadores y jugadores, pero nosotros tenemos mucha ilusión y ganas de pegar ese cambio que necesita el Athletic.
-Desde la distancia, ¿cómo veía los problemas del equipo?
-Muy mal. Me daba pena que un club como el Athletic, todo un referente futbolístico de este país en todos los niveles, haya tenido tantos problemas deportivos. Lo que se veía desde fuera es que las condiciones no eran idóneas para competir. La temporada anterior ya se había sufrido y la confianza se iba desgastando por culpa de los resultados. Luego, todo se volvió más complicado.
-El equipo perdió la fe.
-Hombre, nada se puede achacar a una sola cosa. Fue un cúmulo de circunstancias que hicieron que el Athletic cayera al fondo de la tabla. En esas situaciones, cada uno tiene que asumir su responsabilidad y tirar para adelante. Hubo un poco de todo: entras en una dinámica mala, te dejas llevar... Cuando te das cuenta y quieres reaccionar, se te hace muy complicado.
-Tanto Urzaiz como Mané apuntaron en su momento que al Athletic, con lo que tiene, se le pide demasiado.
-No lo sé. Ya veremos qué objetivos se fijarán para esta temporada. Pero tengo que referirme a la afición del Athletic, que es ejemplar, porque ha estado con el equipo en los momentos muy malos. Esa comunión, para nosotros, es imprescindible, fundamental. Otros equipos quizás no necesiten tanto calor y apoyo, pero nosotros sí. Ahora bien, hemos de corresponderles porque no puedes estar recibiendo siempre y no dar nada. Se merecen una alegría.
Una política «histórica»
-Para ir a por los objetivos mayores que la permanencia, ¿sería partidario de fichar a la gente de fuera?
-La política del club es la que es. Es verdad que, de entrada, podemos presentar un cierto hándicap respecto a los demás clubes. Pero es por eso porque tenemos que trabajar mucho con la cantera, con la base, para que lleguen los relevos. Los demás equipos ven a algún talento en el Mundial sub'17 y lo fichan. Nosotros, sin embargo, 'producimos' en casa. Los otros tienen grandes ojeadores que viajan por todo el mundo y nosotros 'creamos' en Lezama. No es una tarea fácil. Y sólo con el talento no basta. Una cosa es destacar en juveniles y otra jugar ante 30.000 personas. Hay que saber convivir con la presión. Pero no soy partidario de cambiar una política histórica. Es un valor que hay que mantener, sabiendo que no te puedes relajar.
-¿Hasta dónde puede llegar el equipo este año?
-Ya se verá. Empezaremos el año, iremos quemando etapas y, a medida que vayamos cogiendo puntos, las cosas se irán aclarando. En febrero ya veremos dónde estamos...
-¿No sufrir ya sería un éxito?
-Hay que trabajar con tranquilidad y confianza, en un clima positivo. Hablamos de unos chavales muy jóvenes que soportan mucha presión. Si atraviesas un año malo y una situación complicada, esa sensación se agudiza todavía más. Hombre, hay una competición muy bonita que es la Copa del Rey...
-Que le gusta...
-Así es. También es algo importante para el club porque es la competición del Athletic. Es un formato que te permite llegar a la final en cinco eliminatorias. En mi etapa anterior, llegué jugar una semifinal contra el Real Madrid, y eso hace que la gente se enganche e ilusione. La afición se cansará si sólo da y no recibe nada a cambio.
-¿Sabe que este año han instalado unos desfibriladores en los alrededores de San Mamés?
-Sí, algo he oído. Me parece algo anecdótico. Hombre, todo lo que sea para prevenir y mejorar la salud de la gente es bueno, pero a ver si ahora va a resultar que los futbolistas tendrán la culpa de que a alguien le dé un ataque al corazón.
-Vuelve a coincidir con Caparrós y le conoce muy bien. ¿Cree que es el entrenador idóneo para el Athletic?
-Creo que sí. He trabajado con él y ya se nota su mano. Tiene una personalidad muy definida y la transmite a todos sus equipos. El Athletic ha perdido en los últimos años su espíritu, su garra, el ser ese conjunto difícil y complicado de ganar. Pues el 'míster' ayudará a recuperarlo.
-Se ha comentado que su relación no era la mejor.
-Nuestra relación siempre ha sido respetuosa y correcta. Soy un profesional que entrena y cumple con sus compromisos. Para mí es una satisfacción que un técnico que haya estado trabajando dos años conmigo me reclame. Eso lo dice todo. Hay gente que se ha empeñado en decir que nuestra relación no es buena, y eso es falso ya que, de ser así, mi llegada nunca se hubiese producido.
La titularidad
-Por lo visto hasta ahora, parece un fijo en el esquema de Caparrós.
-Sería un engaño sentirse titular. Es verdad que se puede intuir algo de eso, pero aquí se trata de un bloque de veintitantos tíos que ganan y pierden juntos. No es bueno que nadie se sienta ni por encima ni por debajo del resto.
-El entrenador dice que los partidos se ganan desde la defensa.
-La solidez defensiva es importante. Si mantienes tu portería a cero tienes muchas posibilidades de ganar.
-¿Eso no querrá decir que se fabrica un Athletic defensivo?
-Para nada, pero lo que queremos todos es ganar.
-Un pensamiento resultadista.
-Tiene que serlo. Si Joaquín contase con unos futbolistas determinados jugaría de otra forma. Quiero decir que has de explotar al máximo lo que tienes. En el Athletic hay calidad, pero eso se debe acompañar con un orden táctico y equilibrio defensivo que dé resultados.








