
Si en sus tres primeros choques ante rivales de categoría similar al de hoy, los de Joaquín Caparrós marcaron 7, 6 y 10 goles, en el de esta tarde han tenido más dificultades y apenas han podido decantarlo con un gol en cada tiempo. El de la primera parte lo marcó el canterano Markel Susaeta en el minuto 18, solo, tras presionar Tiko al portero; y el de la segunda Ander Murillo, en el 74, al aprovechar un rechace del guardameta a lanzamiento de Susaeta.
A pesar de que el choque de hoy no fue la continua sucesión de llegadas sobre el área local de los anteriores, el Athletic pudo haber ampliado el resultado en varias acciones. En tres de ellas, el balón dio en los postes, un par de faltas botadas por Susaeta e Igor Gabilondo, y un despeje de un defensor del SV Baberich.
Oportunidad para los reservas
Caparrós puso hoy en liza el bloque de jugadores que, en principio, cuentan con menos opciones de ser titulares, es decir, un once formado por Aranzubia; Zubiaurre, Prieto, Sarriegi, Gabilondo; Cuéllar, Muñoz, Tiko, Dañobeitia; Susaeta y Vélez. Los únicos cambios que realizó el técnico sevillano fueron los de Casas por Dañobeitia, tras el descanso, y Murillo por Zubiaurre, en el minuto 72.
Por el SV Babberich salieron de inicio Besselink; Drenth, Verhaegh, de Jong, Lazaar, Azoum, Goorman, Pastoors, Hupkes, Rogers y Kuiperij. También jugaron Aaldering, Pothof, Heljanan, de wijs, Pulas, van Vuuren, Ashruf, Tinneveld, Dieterich y Broecks. Dirigió el partido el árbitro M. Kok.
El Athletic jugará su último partido durante la concentración que mantiene en la localidad de Papendal esta próximo sábado. En esa ocasión, no obstante, el rival será ya de entidad. Concretamente el Vitesse Arnhem, equipo de la Primera División holandesa, en la que la pasada temporada terminó en duodécima posición.








