Con esta medida, el Ayuntamiento pretende impedir la «contaminación acústica» que, este año, ha sido una constante en las fiestas patronales. Los megáfonos «se han convertido en el 'producto estrella' de este verano», señalan desde el Consistorio. Vitoria y Pamplona son los dos precedentes más claros, con 400 y 1.300 unidades decomisadas respectivamente.
El aparato en cuestión es un megáfono de pequeño tamaño que se vende como juguete y que resulta «especialmente perjudicial y molesto» porque emite sonidos como los de los vehículos de emergencia y amplifica la voz «hasta límites desagradables». El Ayuntamiento de Bilbao no ha dudado en destacar que perjudica al medio ambiente y contamina con su sonoridad.
Venta ambulante
Las autoridades municipales recordaron, además, que toda venta ambulante que no tenga autorización está prohibida y que las sanciones tienen en cuenta no sólo esa ilegalidad, sino «la propia naturaleza de los productos vendidos y el perjuicio concreto que ocasione cada uno».
A su vez, resaltaron que el comercio callejero irregular «se ha venido incrementando de forma clamorosa durante los últimos tiempos» y supone «un claro perjuicio para aquellos comerciantes debidamente instalados y en posesión de las licencias oportunas, que ven mermadas sus ventas, así como el acceso a los establecimientos y vistas de sus escaparates».
Como problemas añadidos, el Ayuntamiento explicó que se trata de una actividad «que se escapa de todo control administrativo» y que, precisamente por ello, la protección de la salud y seguridad de los consumidores es «inexistente». La venta ambulante «vulnera los derechos de los consumidores», pues no reciben información de los productos que, en muchos casos, son «ilegales, falsificados y fraudulentos», lamentaron.








