
Los inspectores encargados de esclarecer el origen de la enfermedad han señalado al laboratorio de Pirbright, cuyas instalaciones comparten el Instituto de Salud Animal (IAH), un centro público de diagnóstico e investigación animal y la farmacéutica Merial Animal Health como posible fuente del problema. Sin embargo, los expertos no precisaron el origen exacto de la variante.
La HSE ha hablado también de la existencia de una "posibilidad real" de que la enfermedad se transmitiera a las granjas a causa de una acción humana. Por otro lado, los expertos determinaron que las probabilidades de que el virus de aftosa se extendiera por las inundaciones que afectaron al país en las últimas semanas o a través del aire eran "insignificantes".
Dos casos
El primer brote de fiebre aftosa, una enfermedad muy contagiosa entre el ganado pero que no supone peligro para la salud pública, se detectó el pasado viernes en una granja de Surrey, al sur del país. El Gobierno estableció como medida de precaución una zona de protección de tres kilómetros de radio entorno a la granja afectada y otra de vigilancia de diez.








