
Fernando Alonso podría decir adiós a la escudería británica si la situación no cambia. /EFE
La situación en McLaren está cada vez más tensa. Tras la
polémica victoria de Hamilton en el pasado GP de Hungría, beneficiándose de una absurda sanción a Alonso, el piloto asturiano se está replanteando su futuro en la escudería inglesa. Su agente y su padre han mantenido contactos con Flavio Briatore, manager del equipo Renault, para tantear posibilidades de romper el contrato de Alonso con su actual equipo.
El futuro del bicampeón del mundo está en el aire y novias no le van a faltar para encontrar un nuevo equipo en la parrilla. Las posibilidades del astuariano son varias: podría fichar por Ferrari, que desde la retirada de Michael Schumacher no encuentra un piloto de garantías con el que ganar el mundial de Fórmula Uno. Otro de los equipos que podrían hacerse con los servicios de Alonso sería BMW, que todavía no ha renovado al alemán Nick Heidfeld, a la espera de si el piloto de McLaren queda libre.
Otras dos escuderías se han mostrado muy interesadas. El antiguo equipo de Alonso, Renault, estaría dispuesto a recuperar a su piloto, con el que se proclamaron campeones del mundo en dos ocasiones. Toyota, uno de los equipos con mayor presupuesto de la parrilla y con gran prestigio en las competiciones del motor, en el que ha sido campeón del mundo en varias disciplinas, estaría dispuesta a pagar lo que hiciera falta por contar con un gran campeón que les dé uno de los pocos títulos que les falta.
McLaren, en guerra
El equipo inglés está cuajando una actuación bochornosa en la presente edición del mundial de Fórmula Uno. A pesar de contar con el piloto que batió al gran Michael Schumacher y de tener en sus filas al mejor debutante de la historia de la Fórmula Uno, no deja de estar involucrada en todas las polémicas de la temporada.
Durante la extraña maniobra de Alonso en boxes, Ron Dennis y Hamilton tuvieron una conversación subida de tono que ha trascendido después de que la FIA pidiera a McLaren las conversaciones mantenidas por radio para comprobar la limpieza del equipo en la calificación. "No me vuelvas a hacer eso en tu puta vida", le dijo el piloto inglés a Ron Dennis. Éste respondió: "No me hables así en tu puta vida". Después del cruce de declaraciones, Hamilton dedicó una serie de improperios al patrón de la escudería y al equipo.
Al termino del Gran Premio, Hamilton pidió disculpas y parece que las aguas han vuelto a su cauce para él. Sin embargo, Alonso sigue muy enfadado porque no puede hacer nada para que el equipo se incline en su favor. Haga lo que haga el inglés, el equipo permenece a su lado y deja al asturiano como segundón. Además, Dennis ha asegurado que el equipo no va a cambiar su filosofía de trabajo y que la igualdad entre los pilotos se mantendrá.