
El humo alertó a los vecinos de la zona que avisaron a los bomberos a la una del mediodía. Hasta el lugar, el número 13 de Ollerías, se desplazaron dos autobombas y una escala para sofocar el fuego, así como varias dotaciones de la Policía Municipal y ambulancias que finalmente no tuvieron que actuar, ya que nadie sufrió daños. La extinción del incendio fue sencilla. A las 14.15 horas los bomberos dieron por finalizada su intervención y todos los desalojados pudieron volver a sus casas. De todos modos, una autobomba permaneció en el lugar durante toda la tarde para controlar que el fuego no se reavivase debido a las altas temperaturas registradas ayer en Bilbao. La coincidencia de dos incendios similares en una sola semana alertó a los responsables municipales y el propio alcalde, Iñaki Azkuna, se personó en el barrio de inmediato para cerciorarse de que el fuego estaba controlado y las consecuencias no eran graves.
Ningún edificio se vio afectado por las llamas, salvo la vieja serrería, abandonada «desde hace casi 30 años», comentó uno de los vecinos del barrio «de toda la vida». Y es que el susto de ayer encendió los ánimos de los residentes, hartos de la situación de abandono que vive esta antigua empresa de maderas, ubicada en un edificio independiente de dos plantas. María Jesús Martín, fue una de las vecinas de número 13 bis que dejaron ayer su casa apresuradamente, pero el incidente no le sorprendió. «Tenía que pasar. Se supone que el edificio debería estar tapiado, pero cada dos por tres se meten okupas y drogadictos», censura. «Estamos convencidos de que ha sido alguno de estos quien ha prendido el fuego», añadió. Por el momento, los bomberos desconocen las causas que provocaron el incendio.
Responsabilidades
Esta vecina recuerda que «ya ha habido problemas antes en la serrería, no tan graves, pero esto tenía que terminar pasando» y reclaman la intervención del Ayuntamiento. En el lugar del incendio, fuentes de la Policía Municipal aseguraron que el inmueble abandonado va a ser derruido en breve, pero el Consistorio no pudo confirmar ayer este extremo y recordaron que, en principio, se trata de un edificio propiedad de un particular».
Esta versión ya la conocen los vecinos, pero no les parece suficiente. «Si el Ayuntamiento no es responsable porque el local tiene dueño, que le obliguen a hacerse cargo del tema. Habrá que pedirle responsabilidades y si no responde, que tomen cartas en el asunto», pidió Julia Jiménez, residente en el barrio. Otro vecino aplaudió estas palabras y añadió que «si este edificio estuviera en el centro de Bilbao, ya se preocuparían de que el propietario hiciese algo».








