
Según el Departamento de Interior, los ataques se registraron a las doce menos cuarto de la noche del viernes en el centro de la localidad0 costera. Los encapuchados lanzaron artefactos incendiarios contra las sucursales de La Caixa, el Banco de Santander, BBVA, BBK y Caja Laboral, así como el juzgado y el batzoki. En la mayoría de los casos los daños se limitaron al ennegrecimiento de la fachada, salvo en el Santander, cuyo cajero quedó totalmente destruido. El resto de cajeros continuaban ayer por la mañana fuera de servicio.
Se trató de un ataque rápido y organizado. Los encapuchados cruzaron contenedores por el camino y se dieron a la fuga antes de la llegada de la Ertzaintza, por lo que no se produjo ninguna detención. No obstante, la actuación de las policías autónoma y municipal y de los bomberos impidió, según Ariztondo, que los radicales cumplieran su objetivo de «arrasar» el pueblo.
El PSE expresó de forma especial su apoyo al PNV por el ataque al batzoki, así como al resto de los afectados por los sabotajes. Desde el Partido Popular, Leopoldo Barreda aseguró que este episodio de violencia callejera se produjo «a la vieja usanza, con el estilo de la Batasuna más descarada».
En Getxo, la portavoz del PP Marisa Arrúe denunció la aparición de una nueva pintada que rezaba «asesinos» en la sede de esta formación.






