
La misiva, a la que ha tenido acceso EFE, fue remitida en la segunda quincena de julio y en ella ETA incrementa tanto la cantidad demandada a los empresarios en los últimos meses y como el tono empleado en la misma, advirtiendo de posibles consecuencias para quien no contribuya a su financiación.
La organización terrorista inicia la carta en euskera y comunica al empresario que se pone en contacto con él "teniendo en cuenta su capacidad económica". A continuación, expone que "Euskal Herria está bajo el dominio" de los Estados español y francés a quienes debe pagar impuestos "obligados" y valora que haya "ciudadanos vascos" que colaboren "desde sus bolsillos" y "voluntariamente", con iniciativas culturales y a favor del euskera, "imprescindibles para la construcción y el desarrollo" del pueblo vasco.
Sin enriquecimiento personal
El texto añade que "ETA siempre ha tenido que hacer frente a multitud de necesidades económicas en la lucha a favor de los derechos democráticos de Euskal Herria" y aclara que las iniciativas que desarrolla para obtener financiación no contribuyen al enriquecimiento personal de los miembros de la organización, "tal y como hemos demostrado los gudaris de ETA" durante décadas de actuación.
La carta concluye advirtiendo al empresario de que, "si no contesta a nuestra petición, daría vía libre a Euskadi Ta Askatasuna para decidir acciones en contra de sus bienes y/o de su persona" y le exige que no se ponga "en conocimiento de ningún Cuerpo policial", "si no quiere causar daño a nadie". Al finalizar el texto en euskera, ETA realiza un resumen del contenido de la carta en castellano por si el empresario no hablara dicho idioma y en previsión de que al solicitar una traducción pudiera poner en peligro la discreción en su comunicación.
Por su parte, el Círculo de Empresarios Vascos ha confirmado la existencia de nuevas remesas de cartas de extorsión por parte de ETA que, "en un tono muy amenazante", similar al utilizado por la banda antes del alto el fuego, piden a los miembros del empresariado el pago de cantidades de dinero. Un portavoz de la Confederación empresarial señala que "es evidente que sigue habiendo cartas de extorsión y que se ha reanudado el envío de este tipo de cartas" en la últimas fechas.
En ellas, la banda habría recuperado el lenguaje que utilizaba antes de la tregua para extorsionar a los empresarios, dirigiendo "absolutos improperios contra los que se niegan a pagar" el denominado 'impuesto revolucionario'. El Círculo de Empresarios considera que estas misivas "constituyen una amenaza absolutamente inaceptable e intolerable" y realiza un llamamiento a los miembros del empresariado a mantener "la firmeza para hacer frente a una extorsión que es absolutamente incompatible con cualquier escenario de paz y progreso en el País vasco".







