Según Etxerat, además de las personas que recorrieron a pie las playas con carteles y pancartas, en las vizcaínas de Plentzia y Gorliz, y en las guipuzcoanas de Zarautz y Mutriku, participaron varias embarcaciones, mientras que en Orio también intervino un surfista.
En su tradicional iniciativa estival, con la que pretende difundir también entre los turistas la conculcación de derechos que a su juicio sufren los reclusos de ETA, Etxerat denunció "la asesina política penitenciaria" de los gobiernos español y francés, que "no conoce estaciones ni toma vacaciones". Los participantes exigieron que "los presos vascos sean repatriados a Euskal Herria", así como la libertad para los gravemente enfermos y para los que han cumplido sus condenas.






