
Peña partió hace cinco días de Hondarribia para acometer una travesía a nado con cinco etapas, una por día, con llegadas a las localidades costeras de San Sebastián, Zumaia, Lekeitio, Bakio y Getxo. En la llegada de hoy, que fue en el Puerto Deportivo de Getxo ante lo "arriesgado" que era terminar en la playa de Ereaga por lo complicado del oleaje, al nadador le esperaba una tremenda tromba de agua que provocó un final de reto ante menos gente de la esperada.
A pesar de lo "muy duro" del día de hoy para nadar en el Cantábrico, según ha explicado Ríos, Peña llegó "en buenas condiciones" a Getxo, aunque "con llagas debido al rozamiento del traje con el agua salada, lo que le provocó bastantes heridas". Con este reto, que llevó cabo nadando de espaldas y apoyado por amigos que le seguirán en canoas y en un barco, Peña y Lokarri pretendían "reivindicar la paz como valor humano fundamental a defender tanto en nuestra sociedad como en el mundo entero".
Carlos Peña, que lleva 17 años como nadador ultrafondista, es conocido por las largas distancias que cubre a nado en los numerosos retos que se plantea, el primero de los cuales fueron los 200 kilómetros del río Ebro entre Logroño y Zaragoza en 1989. Además, ha cruzado importantes lagos como el Ness, el Garda, el Balatón, el Titicaca (a más de 4.000 metros de altitud), el Grey, el Maracaibo y el Chapala. También ha surcado los estrechos de Magallanes y de Gibraltar, los embalses de Alcántara y Yesa, y los ríos Miño, Bidasoa y Sella, además del Neretva, que hizo en pleno conflicto bélico de los Balcanes y bajo protección de los cascos azules de la ONU.






