Vélez es consciente de que llegar y quedarse es «muy difícil», aunque está preparado para dar batalla. Se le nota cada vez más seguro de sí mismo y, en el choque de ayer, no sólo aportó en el ataque, sino que también se afanó en presionar a los defensas contrarios y dificultar la salida del balón. «Me han dado una oportunidad y tengo que aprovecharla». Nada más terminar el partido, su móvil empezó a sonar. «Esta noche seguro que me llaman mis padres», admitió con una amplia sonrisa.
A pesar del 'hat trick', no se llevó el balón a casa. Contra un tercera división holandés no procedía, aunque la felicidad no entiende de categorías. El joven delantero subrayó que «el tercer gol es el que más me ha gustado», un tanto que llegó después de un medido centro de David Cuéllar, otro de los meritorios en la tarde de ayer. Fue sustituido en el minuto 79 por Fernando Llorente. Había cumplido. Con creces. Pero no se relaja. Sabe que no puede. «Ahora hay que seguir trabajando para aprovechar todas las oportunidades que me dé el entrenador».








