
El equipo de gobierno de la localidad costera parece haber dado con una solución para paliar en gran medida este obstáculo. La propuesta no es otra que poner en marcha un transporte público con la solvencia suficiente para satisfacer todas las necesidades de la población. Con este objetivo presentará una moción en el pleno ordinario del martes que insta al Ejecutivo de Cantabria a realizar las gestiones pertinentes para implantar dos nuevas líneas de autobuses hacia Vizcaya, aunque sin necesidad de finalizar el recorrido en la capital. Bastará con que una ejerza como lanzadera hasta la estación del metro en Portugalete y la otra sirva de enlace con el apeadero del tren en Muskiz.
«De esta manera, muchas personas dejarían el coche para ir a sus trabajos en autocar y en suburbano o ferrocarril», subrayó el portavoz del PP en el Ayuntamiento, José Miguel Rodríguez. El edil puntualizó que, en la actualidad, cuando alguien quiere dirigirse a la capital vizcaína «sabe a qué hora sale de casa, pero nunca cuándo llegará a su destino». De hecho, el gabinete de Muguruza no dudó en tildar de «caótica» la actual situación de la A-8.
Más frecuencias
El temor del equipo de gobierno es que los trámites burocráticos se dilaten durante meses. «Las nuevas líneas deberían funcionar en tiempo récord», se propuso Rodríguez. Para que la iniciativa llegue a buen término, mostró su confianza en que la consejería de Transportes de Cantabria inicie en septiembre las conversaciones con el Ministerio de Fomento, así como con Renfe, Metro Bilbao y Encartaciones SA, empresa gestora de la actual línea de autobuses. En principio, 2008 será el año en el que se «debería» poner en marcha. El Ejecutivo local, además, ya ha abierto las negociaciones para que la compañía de autobuses a Bilbao mejore las frecuencias de su servicio.








