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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Sociedad

osakidetza
Recortar las listas de espera para consultas y pruebas costaría entre 4 y 5,6 millones anuales
El Departamento de Sanidad ha elaborado un plan para reducir la demora máxima a un mes, plazo que rebasa uno de cada cuatro pacientes
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El 26% de los pacientes que tienen consulta pendiente con un especialista de Osakidetza se ve obligado a esperar más de 30 días. Y, entre quienes han de someterse a alguna prueba, el porcentaje se eleva hasta el 30%. La Comisión de Sanidad del Parlamento vasco consideró en noviembre pasado que estas demoras deberían recortarse y, con base en una propuesta del PP, pidió al departamento de Gabriel Inclán un plan para que, «con carácter general», no transcurra más de un mes entre la petición y la cita. Los técnicos de Sanidad han hecho sus cuentas y han confeccionado un documento que estima el coste de esa mejora: 4,3 millones de euros anuales, en caso de que se absorban las listas de espera con recursos concertados, y 5,6 millones si se opta por los recursos propios, aunque el propio texto puntualiza que lo ideal sería combinar ambas soluciones.

El texto, remitido a la Cámara a mediados del mes pasado, dedica la mayor parte de su contenido a analizar la situación actual, basándose en los datos de abril de este año. Había entonces 82.639 pacientes en espera de consulta y 40.536 que aguardaban alguna prueba, aunque ambas cifras experimentan a lo largo del año fluctuaciones que siguen un patrón muy definido, con un fuerte bajón en las vacaciones de verano. La tardanza media para ir al especialista era en abril de 26,8 días -el departamento destaca que, en los peores momentos de 2005, se superaron los 85-, mientras que en las pruebas se situaba ese promedio en 20,6 días.

Pero, más allá de esa panorámica global, existe una tremenda disparidad entre unas especialidades y otras. Ese 26% de pacientes que han de esperar más de un mes se eleva notablemente en Dietética y Nutrición (el 58%), Reproducción Humana (52%), Cirugía Plástica (50%), Alergología (49%), Oftalmología (39%) y Pediatría (39%). De hecho, en Reproducción Humana y Alergología hay, respectivamente, un 17 y un 10% de personas que tardan más de tres meses en ser atendidas. Y, por su importancia, sobresalen cuatro áreas -Oftalmología, Traumatología, Ginecología y Dermatología- que acaparan seis de cada diez pacientes con demoras superiores a los treinta días.

Lo mismo ocurre en las pruebas. Las mayores tasas de pacientes que rebasan el mes de espera se dan en los cateterismos (71%), las mamografías diagnósticas (67%) y las resonancias magnéticas nucleares (61%). Estas dos últimas, junto a las ecografías no ginecológicas, los ecocardiogramas y los electromiogramas aportan siete de cada diez pacientes que rebasan el plazo marcado por el Parlamento.

Inyección de recursos

El repaso sirve a los técnicos del departamento para calcular cuántas horas de consulta y cuántas pruebas deberían añadirse al calendario de trabajo actual si se quiere respetar el límite de 30 días. Y, con base en ese cómputo, estiman la «inyección de recursos» necesaria para trasladar a la práctica todo este planteamiento teórico. Si se emprende la tarea con los medios propios de Osakidetza, se necesitarán 5,6 millones de euros adicionales cada año, mientras que acudir a la concertación reduciría ese importe extra a 4,3 millones. El propio informe establece que «sólo una combinación de los recursos propios y concertados, en combinaciones específicas para cada especialidad y zona geográfica, permitiría alcanzar el objetivo previsto», si bien no entra a cuantificar las proporciones de la mezcla.

Además, los autores del plan alertan de que «las actuaciones de este tipo» suelen provocar incrementos notables de la demanda. Por ello, habría que acompañar la dotación económica de diversas medidas de apoyo. Entre las propuestas cabe subrayar un estudio de la capacidad de absorción del sector privado, un proyecto de mejora de la coordinación entre la Atención Primaria y la especializada, una auditoría de los recursos de Osakidetza y un informe sobre las cancelaciones de citas. Sanidad también apunta que se debe tener en cuenta la escasez de especialistas en algunas disciplinas, una de las mayores preocupaciones de los gestores desde que se ha hecho claro el déficit en áreas como Pediatría, Psiquiatría, Dermatología, Endocrinología y varias cirugías.

Finalmente, el texto propone excluir de ese límite de un mes las consultas de Anestesia -que se ajustan a la programación quirúrgica-, Reproducción Asistida y Dietética y Nutrición.
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