
Na-Bai es partidaria de que se repitan los comicios al considerar que «no es de recibo que se decida en Madrid cómo ha de conformarse el futuro de Navarra». Consciente de que es difícil que prospere una nueva convocatoria, dado que Miguel Sanz ya ha aplaudido la decisión del PSOE, la coalición emplazó a UPN a que, por «coherencia y vergüenza política», no acepte el Gobierno.
Para este grupo, la consecuencia política más importante del veto de Ferraz es que «no se respeta la dignidad y capacidad de decisión» de los electores, además de no atender al PSN e impedir la constitución de un Ejecutivo «progresista, plural y de convivencia», apuntó el líder de Nafarroa Bai, Patxi Zabaleta, durante una rueda de prensa con representantes de la coalición (Aralar, EA, PNV y Batzarre).
Por su parte, el coordinador de IU en la comunidad foral, Ion Erro, apeló a la «rebelión» de los doce parlamentarios del PSN para que eviten la investidura de Miguel Sanz como presidente de Navarra y den su apoyo al aspirante socialista, Fernando Puras.
Erro afirmó que la decisión del PSOE de facilitar un Ejecutivo en minoría de UPN supone «un atraco a la voluntad democrática de los navarros» y reivindicó la convocatoria de nuevas elecciones si los parlamentarios del PSN no están dispuestos a contradecir a su dirección en Madrid. «Es necesario que sea la ciudadanía la que determine cuál es el peso político representativo que debe tener cada formación política en el Parlamento, a raíz de los últimos acontecimientos», argumentó.
Con el CDN
Por su parte, el líder de UPN, y presidente en funciones de la comunidad, rechazó la posibilidad de forzar nuevas elecciones, situación que podría darse si decidiera no presentarse a la investidura. Pero Miguel Sanz dejó claro ayer que «los ciudadanos no están por la labor y tenemos que hacer todos los esfuerzos por formar un Gobierno que goce de estabilidad». Agregó que su partido «no va a provocar nuevas elecciones, aunque algunos digan que nos favorecen».
Sanz confió en que el PSN «ejercerá la oposición de una manera responsable» y no descartó acuerdos futuros con los socialistas navarros. De momento, buscará «un gobierno en minoría de UPN que indudablemente extenderé también a CDN».
El PP saludó ayer esta decisión como «un triunfo para los defensores de la España constitucional».






