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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Sociedad

GENERAL
Una cámara de seguridad y el testimonio de un ciudadano delataron a 'El Solitario'
La Guardia Civil averiguó la marca y modelo del vehículo e investigó 3.000 unidades, entre ellas la del criminal
03.08.07 -
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Una cámara de seguridad y el testimonio de un ciudadano delataron a 'El Solitario'
ASESINO Y BUFÓN. Jaime Jiménez posa para la ficha policial en Figueira da Foz.
Un golpe de suerte en forma de colaboración ciudadana y el estrecho marcaje al que la Guardia Civil sometió a 920 personas propietarios de un determinado modelo de furgoneta fueron las claves que permitieron atajar la carrera delictiva de 'El Solitario', el enemigo público número uno causante de la muerte de tres agentes y detenido en Figueira da Foz segundos antes de que se dispusiera a atracar otra entidad bancaria. A finales de mayo, después del atraco de Toro (Zamora), un comunicante dio el nombre de Jaime Jiménez, su domicilio, dijo que era un tipo extraño y violento, sin trabajo conocido y de aspecto similar al del buscado.

'El Solitario' comenzó a escribir el final de sus andanzas el 9 de junio de 2004, cuando tras asesinar a dos guardias civiles en Castejón (Navarra) se convirtió en el delincuente común más buscado de España. «Si no llega a actuar de nuevo habría sido casi imposible llegar hasta él», admiten fuentes del instituto armado. «Con cada nuevo asalto obteníamos más datos y el círculo se estrechaba ya mucho. Cogerle era sólo cuestión de tiempo», añaden.

Una de las pistas decisivas se obtuvo en los primeros días de mayo de 2006, cuando para resarcirse de un atraco en Sarria donde apenas consiguió 800 euros, eligió un banco de la zona residencial de La Moraleja, en el municipio madrileño de Alcobendas. Como tantas otras veces perpetró un golpe rápido -apenas tres minutos-, pero cuando huyó del lugar con un botín de 111.110 euros, no reparó en que una cámara de seguridad de la urbanización grababa su 'Renault Kangoo' de color blanco.

Salió su nombre

Este descuido permitió a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y de la Policía Judicial de la Comandancia de Navarra, dedicado en exclusiva a este caso, identificar la marca, el modelo y el color de la furgoneta. El vehículo tenía las puertas laterales correderas, una trampilla en el techo y no disponía de cristales traseros. El cerco se estrechaba.

En España hay 15.000 unidades de Renault Kangoo, y los agentes hicieron gestiones sobre unas 13.000, de las que 1.800 respondían a las características de la del criminal. La Guardia Civil investigó a cada uno de los titulares y ya salió el nombre de Jaime Jiménez, que además llamó la atención porque tras el atraco de Sarria había puesto el vehículo a nombre de su madre.

El siguiente hito de la investigación se obtuvo en el atraco de Toro (Zamora), que cometió el pasado mayo, cuando sus andanzas habían alcanzado ya amplia repercusión mediática. De nuevo pudo huir tras apoderarse de 6.000 euros, pero la casualidad quiso que, al circular por un camino rural, tuviera que detenerse porque cruzaba un rebaño de ovejas. El pastor tuvo tiempo de verle la cara -ya se había quitado el disfraz- y de confirmar que viajaba en una 'Renault Kangoo'. Se hizo un retrato-robot no demasiado fiable, pero sí había un nuevo dato: el asesino se peinaba con la raya al medio.

Pero fue la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid la que a finales de mayo recibió la llamada buena. Un comunicante identificó a 'El Solitario', al tiempo que facilitaba su domicilio y daba detalles sobre su comportamiento irascible y unos rasgos similares al del fugitivo. También la Guardia Civil hacía progresos -«teníamos muchísimos datos de él, y todos cuadraban»-. El desenlace estaba cada vez más próximo.

«Gajes del oficio»

El pasado 23 de julio, lunes, Jaime Jiménez era detenido en Portugal, segundos antes de que perpetrara su primer asalto fuera de España, en concreto en Figueira da Foz. Ahora se ha sabido que como máximo hubiera obtenido 5.000 euros como botín. Era el último capítulo del «Solitario», que sólo la mala suerte impidió que se escribiera tres años antes, cuando después de asesinar a los guardias civiles de Castejón logró eludir un control del instituto armado gracias a que se acercó a donde estaban los agentes por su espalda. Eso le permitió dar un volantazo al verlos y huir por una pista forestal, lo que no impidió a los agentes coger la matrícula del coche -era falsa- y facilitar su marca, modelo y color: un 'Suzuki Vitara' verde. El chasis de este vehículo ha aparecido ahora en la nave que el delincuente tenía en Pinto. Se deshizo de él tras los sucesos de Castejón, consciente de que el vehículo estaba quemado.

Las investigaciones realizadas desde su detención han desvelado que el subfusil automático que llevaba -de la marca MA-1, similar a una 'Maretta'- había sido modificado por el delincuente y utilizado en el doble asesinato de Castejón. Otro tanto se puede decir de la munición que empleaba el asesino -del tipo 'Aguila'-, que llevó a los agentes de la UCO hasta México.

Cuando fue detenido, Jaime Jiménez no quiso hablar con la Policía Judiciaria lusa ni reconocer quién era. Todo cambió cuando vio que había policías y guardias civiles. Entonces admitió ser 'El Solitario' y se mostró altanero y orgulloso de haber escapado a las Fuerzas de Seguridad todo este tiempo gracias a su pericia. Sobre su arresto simplemente dijo: «Son gajes del oficio». Un oficio siniestro.
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