La pequeña, de seis meses de gestación, pasó más de tres horas en el interior de una cámara frigorífica de la morgue del hospital de Monte Grande, a las afueras de Buenos Aires. El hombre que la encontró aseguró que el bebé «fue un regalo del cielo que el Señor me dio, un milagro».
Los padres de la niña se quejan de que nadie les dio una explicación ni les pidieron disculpas. Tras el suceso decidieron ponerle como nombre Brisa Milagros. Desde el hospital afirman que la criatura no tenía signos vitales y no la pudieron reanimar.
El martes, día anterior al suceso, la familia de un hombre de 71 años denunció que fue dado por muerto erróneamente en un sanatorio privado de Buenos Aires y que hubiera asistido a su propio velatorio de no ser por un camillero que se percató de que respiraba.






