
Susaeta es un niño de Lezama. Se ha formado durante años como futbolista en la factoría rojiblanca con las vistas puestas en la futura incursión en el primer equipo. Un sueño. Una meta. Con Caparrós tiene una oportunidad que se presenta «pocas veces en la vida». No quiere desperdiciarla. No puede. Pero es consciente de que «llegar» es una tarea faraónica que sólo consiguen unos pocos privilegiados. «Me he integrado muy bien en el equipo y me han recibido con los brazos abiertos. Estoy a gusto, entre amigos, y ahora toca trabajar. Pero es difícil que me quede. Muy difícil», asume con una madurez impropia de su edad sus opciones más inmediatas. Y aclara: «No soy pesimista, soy realista porque sé lo que hay».
En el entrenamiento de ayer estuvo entre los quince elegidos que, ya por la tarde, disputaron más minutos contra el AZSV Aalten. Susaeta tiene clara su filosofía de juego y sus apetencias de colocación en el campo. «Me gusta tener el balón y trabajar duro cuando el entrenador me lo pida». Por eso no le importa 'vaciarse' en una temporada que califica de «exigente». Sabe que sus opciones pasan por la ética del sacrificio y la laboriosidad. «Lo hace todo el mundo y lo asumimos como algo normal». Estuvo en Lezama durante la primera semana de entrenos, formó parte de la expedición rojiblanca a Covaleda y ahora está en Papendal, donde aguardan cinco amistosos y mucha pizarra. «Estoy a disposición del míster para todo lo que quiera», resume.
Más balón
El 'método Caparrós' tampoco ha pasado desapercibido para el joven eibarrés. «Nos habla mucho, sabe lo que quiere y lo escenifica en el campo. Tiene su manera de entender el fútbol y nosotros tratamos de encajar en lo que nos pida». Susaeta reconoce que le gustaría estar «más en contacto» con el balón, pero subraya que los consejos del utrerano «te pueden hacer ganar un partido. Y eso es lo más importante». No hace mucho, Javier Clemente quería subir al canterano -entonces en las categorías inferiores- al primer equipo. La operación no fructificó. Ahora, con el entrenador nuevo, se le vuelve a entreabrir la puerta de 'La Catedral'. Uno de los cachorros más aventajados de Caparrós está asomando a la puerta de la Primera División.








