La joven fue vista por última vez hacia las 21.30 horas del pasado 26 de julio, cuando regresaba a su casa, en la urbanización Ten-Bel, tras visitar a unas amigas. Hasta ahora, tan sólo se han localizado dos pistas en un camino de tierra, a menos de un kilómetro del domicilio de Fernanda, que han sido reconocidas por los padres de la menor desaparecida. Se trata de una zapatilla de playa, encontrada en el primer día de rastreo, y un cinturón, hallado el viernes. La Guardia Civil señaló desde el principio que todos los indicios apuntaban a una desaparición forzada.
Se han rastreado zonas como una cementera en Las Chafiras (San Miguel de Abona), dos fincas plataneras y áreas costeras de El Palmar (Arona) y el paraje de Montaña Amarilla (Arona). Además, se han revisado pozos y se ha entrevistado a numerosos vecinos.








