
El semanario local "22 de Septiembre", órgano de las Fuerzas Armadas, publica hoy en su primera página los nombres y las fotos de diez de los once miembros de la "célula terrorista", entre ellos los del suicida, identificado como Abdu Mohamad Sad Ahmad Reheqa. El undécimo cómplice, el egipcio Ahmed Basiuni Dueider, quien ofreció apoyo logístico a los demás miembros del grupo, fue abatido el 4 de julio en un tiroteo con las fuerzas de seguridad en un barrio del oeste de Saná.
Según las investigaciones, el autor físico del ataque también vivía en esta capital hasta que varios meses antes del atentado, ocurrido el 2 de julio, fuera reclutado por otro yemení, Hamza Ali Saleh Al Dhiyani, para llevar a cabo el ataque. Al Dhiyani, que presuntamente es el cabecilla del grupo, consiguió convencer a Reheqa de la acción terrorista y le enseñó a conducir coches utilizando un taxi que tenía, antes de acompañarle a la provincia de Mareb, a 240 kilómetros al este de la capital, han explicado las fuentes. En esta provincia, donde fueron atacados los turistas, estaban los demás miembros de la célula terrorista planificando el atentado y preparando los explosivos y el coche todoterreno utilizado en el mismo.
Naser Abdel Karim, Mohamad Saleh al Kazemi, Qasem Yahya Mahdi, Hamza Salem Omar y Ammar Ebada estaban encargados de la preparación del coche-bomba y de la supervisión de la ejecución del atentado frente al histórico templo de la reina de Saba, también conocido con los nombres de "Mahram Balquis" y "Templo del Sol". El saudí Nayef Mohamad al Qahtani facilitó, junto a Naji Ali Gardan y Ali Bin Ali -éstos dos últimos son habitantes de Mareb y están acusados de haber asesinado al director de la Policía de esa ciudad-, ofrecieron refugio y protección a los demás cómplices, según las mismas fuentes.
En el día del atentado, el pasado 2 de julio, el suicida esperaba en un punto de la carretera asfaltada próxima al histórico templo la salida de los trece turistas y sus escoltas yemeníes que en esos momentos estaban visitando el lugar. "Cuando les vio saliendo empotró su vehículo cargado de explosivos contra el segundo coche del convoy de los turistas, en el que estaba el mayor número de ellos", aseguran las fuentes, según la revista oficial que en ningún lugar de la información indica que los españoles fueron atacados por su nacionalidad.






