
Los familiares de los retenidos y de las dos víctimas mortales se sienten consternados y aterrados después de que se confirmara la nueva muerte. Sobre todo, los allegados de los otros cinco secuestrados varones, que manifestaron su temores ante la amenaza de los talibanes de continuar con las ejecuciones. El sentimiento que reina en Corea del Sur es de impotencia y el propio Gobierno reconoció las limitaciones de su capacidad para liberar a los rehenes. El portavoz de la Casa Presidencial, Chun Ho-sun, instó a los rebeldes a detener el acto bárbaro de secuestrar y asesinar a civiles inocentes a cambio de unas demandas a las que Seúl no puede responder.
La Policía de Ghazni halló el cuerpo de Shin Sung-min, de 29 años, en la cuneta de una carretera en el este de la provincia pocas horas después de que los talibanes anunciaran que le habían matado porque Kabul no había respondido «positivamente» a sus demandas.
En medio de la consternación de Kabul y Seúl por el nuevo asesinato, los talibanes dieron ayer de plazo hasta el mediodía local de hoy, para que el Gobierno acceda a excarcelar a varios insurgentes presos a cambio de los 21 surcoreanos que todavía retienen, entre los que hay 18 mujeres. «Si no resuelven este asunto para entonces, serán ejecutados más rehenes», aseguró un portavoz talibán.
El Gobierno de Kabul, por su parte, afirmó que está haciendo «todo lo posible» para obtener la liberación de los surcoreanos, aunque siempre dentro de los límites «de las leyes y la Constitución» de Afganistán. Así lo aseguró el portavoz del Ministerio del Interior, Zemarai Bashari, que detalló que las autoridades trabajan para obtener el respaldo de los líderes tribales y religiosos de la región a fin de que utilicen su influencia.
Canje de presos
También el portavoz presidencial Humayun Hamidzada hizo hincapié en que el Gobierno tiene muy en cuenta la «perspectiva humanitaria» del asunto y hará «todo lo posible» para asegurar la liberación de los 21 rehenes que quedan con vida. También se refirió al canje de presos por rehenes que exigen los talibanes. «El Gobierno no puede hacer que la toma de rehenes se convierta en un comercio, no debemos fomentar los secuestros aceptando sus peticiones», enfatizó.
Por otra parte, el canal de televisión qatarí Al Yazira difundió ayer imágenes del rehén alemán secuestrado desde hace más de diez días por los talibanes junto con un compatriota, cuyo cadáver fue hallado el pasado día 22.






