
Sin embargo, la secretaria de Estado ha querido acallar las críticas de los que ven este paquete de ayuda militar como un cheque canjeable por un apoyo más palpable a la política estadounidense en la región, en detrimento de la creciente influencia de Irán. «El acuerdo de armas no es un intercambio. Trabajamos con estos países para combatir el extremismo», señaló Rice. «Creo que sabemos cuáles son las obligaciones de los estados vecinos», añadió la secretaria de Estado, en referencia a los acuerdos alcanzados previamente sobre Irak. A principios de mayo, y también en Sharm al-Sheij, los países vecinos se comprometieron a eliminar la deuda externa de Bagdad, entre otros acuerdos económicos.
Tanto Siria como Irán se han apresurado a criticar el acuerdo. El ministro de Exteriores de Teherán, Manuchehr Mottaki, lo ha calificado de «improductivo» y de
'Reconciliación nacional'
La 'reconciliación nacional' en Irak, un proyecto que parece cada vez más lejano tras más de cuatro años de luchas intestinas entre suníes, chiíes y kurdos, volvió a ser uno de los temas centrales en la reunión. Rice, que ofreció una rueda de prensa junto al ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Abú Gheit, pidió a todos los países con influencia en el país del Golfo que intensifiquen sus esfuerzos por alcanzar esta reconciliación. El mensaje iba dirigido especialmente a Arabia Saudí, a la que se ha acusado de apoyar la insurgencia suní. Pero también, aunque no estaban presentes en la reunión, a Irán y a Siria, a las que se acusa de facilitar la entrada de
Precisamente, que Damasco no fuera invitada a una reunión que tenía entre sus objetivos preparar la cumbre de paz árabe-israelí, ha destapado alguna que otra crítica. Especialmente después de que Rice recalcara en la rueda de prensa posterior al encuentro la necesidad de implicar a todos los estados de la región en el proceso. La secretaria de Estado señaló que Washington no está interesado en organizar una conferencia de paz a no ser que «haya un compromiso de todas las partes para sentar las bases de cara a un progreso real desde hoy mismo».
La jefa de la diplomacia estadounidense también reafirmó el compromiso de su país en la creación de un Estado palestino único, a pesar de la división que se vive en estos momentos que, según Abú Gheit, es sólo «temporal». La Casa Blanca quería establecer una agenda cerrada para la cumbre de otoño, pero se ha marchado sin ningún compromiso concreto, a pesar de que los países asistentes a la reunión le han manifestado su apoyo en esta empresa.






