El dato de julio vuelve a poner en aprietos a quienes revisen sus hipotecas con carácter anual o semestral. Un grupo que supone ya el 6% del total de créditos vivos. Para los primeros y tomando como referencia el contrato medio que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE) -150.810 euros a un plazo de 26 años-, la cuota mensual pasará de 740 euros a 826 euros. Esto supone un aumento de 86 euros al mes o, lo que es lo mismo, de 1.036 al año. No saldrán mucho mejor parados quienes renueven su cuota con respecto a seis meses atrás. Para éstos el incremento será de 43 euros al mes o de 513 a lo largo de todo un año.
Moderación
Pero queda un resquicio para el optimismo. Algunos analistas destacan que en las últimas dos semanas de julio la referencia diaria del euríbor se atemperó al pasar del 4,57% al 4,53%. Una tendencia que, de continuar, podría dar lugar a un frenazo del indicador. Algo para cuya comprobación habrá que esperar algún tiempo.
La subida del euríbor y el encarecimiento del mercado han hecho que la compra de un piso se convierta casi en una quimera. Así lo revelan los indicadores del Banco de España publicados ayer, que señalan que una familia promedio que quiera comprar una vivienda tipo con un crédito por el 80% del valor del piso deberá dedicar el primer año a la operación el 44,8% de su renta bruta, el nivel más alto en 12 años. Ese ratio de esfuerzo hace referencia a los pagos sin deducciones fiscales. Si se toman en cuenta esas ventajas en la declaración de la renta, la casa se lleva el 36% de los ingresos. También un récord desde 1995 y muy por encima del 30% que expertos y entidades de créditos señalan como límite máximo que, de superarse, puede generar problemas financieros en el hogar.
Pedro Solbes quitó hierro al repunte del euribor y a su posible incidencia en la economía nacional. El ministro de Economía aseguró que, a pesar de que el coste de la financiación ha aumentado, el sector de la construcción -que aporta gran parte del crecimiento y del empleo- seguirá fuerte. En declaraciones a RNE, reconoció que empresas y familias pueden sentirse menos «cómodas», pero recordó que los precios de los pisos se están desacelerando y que las hipotecas siguen creciendo, aunque a menor ritmo que el año pasado.






